07 de Septiembre de 2020
deportes |

56 años de intensa pasión

Belgrano de Esquel fue fundado el 7 de septiembre de 1964. Surgido del barrio Buenos Aires se convirtió en “El Patrón de la Cordillera”

(Por Carlos “el Chavo” Ortiz). - Tal vez sea fácil armar un club. Juntar a los pibes y a los padres de esos pibes para conformar una comisión directiva. Pueden pasar un año, dos, tres y las ganas se mantienen intactas. Pero cuando los pibes dejan de jugar, los padres dejan de colaborar con el club y esto pasa en muchos lados. Por eso se pierden los clubes, por eso se achican las esperanzas, por eso las contenciones a los pibes quedan en frase bonita, en una utopía.

 

El 7 de septiembre de 1964, hace ya 56 años se formó un club alrededor de la Escuela 8 del barrio Buenos Aires. Santiago Acuña, quien era portero de esa escuela tuvo mucho que ver en la contención de esos pibes que querían representar al barrio y defender los colores de una camiseta.

 

 

Y parece que los hinchas de Boca eran mayoría, porque los colores azul y amarillo, la franja horizontal que caracteriza al club de La Ribera y el sobre nombre de los “xeneizes” también quedaron impregnados en el barrio.

 

Claro que Belgrano de Esquel se armó sobre unas estructuras por demás sólidas, por ello quedó en el tiempo y con futuro venturoso.

 

Hay una veintena de apellidos ilustres que acompañaron el crecimiento de Belgrano de Esquel. Seguramente cometeremos el error de olvidarnos de algún nombre. Pero vamos a jugar con la memoria y ojalá, luego de esta nota, se disparen más nombres.

 

 

Santiago Acuña, es el primero. Es el primero de toda mesa familiar, de los recuerdos de todos los “xeneizes” de Esquel. Tal vez merecido sea su nombre para nombrar al estadio de fútbol que está emplazado sobre la manzana de Pasteur, Alsina, Saenz Peña y Molinari.

 

El segundo nombre que surge es el de Rafael Williams. Jugador, técnico, delegado, presidente hizo de todo y para todos. Seguramente estará en la famosa lista para poner su nombre en el club.

 

 

Pegado al apellido de Williams, aparece Willhuber y que el club forma familia, no hay dudas, Sino pregúntenle a Elba, su compañera de vida, sí el club no fue el nexo para que el amor trascienda las fronteras de una camiseta.

 

Y si de Willhuber hablamos, aparece “Palalá”. Quienes lo vieron jugar, dicen que fue el mejor de todos, de Belgrano de Esquel y de la Liga del Oeste. Que no habrá nadie como él. Igual el apellido Willhuber, siguió en este tiempo en el campo de juego. Damián y Matías. Zaguero uno, delantero el otro. Tan buenos como el padre, o tal vez un escalón más abajo, que ya es mucho decir.

 

 

Y ahí nomás, pegadito, aparece el apellido Garin con Roberto y Eduardo. Y toda su familia que acompañó a Belgrano, desde siempre.

 

Sergio Galindo y su señora, también tienen un capítulo en el club. “Calin” Lobos, se lleva otro capítulo importante, al igual que “Pinino” Leiva.

 

Nelson Crettón y Señora; Fito Rossi, Luis Medrano (el más ganador de todos) pero si le dan un tiempo más a Ariel Yañez capaz que lo alcanza. Juan Yañez, el mariscal de todos los tiempos. Y los apellidos siguen.

 

 

Me dijeron que Jorge Monsalve (el papá de Dany) era un lateral “de la puta madre”; Alan Elgard un delantero fantástico y Andrés Cerecero muy seguro en la valla.

 

Raúl Moreno también se lleva muy lindas páginas en la historia de Belgrano. Y Rodrigo Flores fue el volante que todo equipo quería tener.

 

Nico Tejeda y Gastón López, dos delanteros fantásticos, pero dicen que “el Panadero” González se los comía a todos.

 

 

Y surgen los nombres. Josué De Godos, por aquel gran campeonato que desembocó en el ascenso en Buena Parada y su hermano Lucas por lo que significó como goleador y también como técnico de las categorías formativas y el organizador de los grandes campeonatos “Belgranito”.

 

Y no olvidarnos de Gustavo Guarda, por estar junto a Lucas en este tema de desarrollar el fútbol desde abajo, aunque con la pelota sabía un montón.

 

Dejo para el final, a quien para mí fue el mejor jugador que yo he visto en cancha. Que obviamente es materia opinable. Pero si yo tenía que pagar una entrada y sabía que jugaba él, yo el primero en pagar una entrada. Para mí el mejor que vi…. fue José Luis Crespo.

 

 

Para el final quiero dejar a tres personas, pero insisto, debe haber muchos nombres más. Milton Reyes el actual presidente, donde con él, Belgrano pegó un salto de calidad inimaginable 50 años atrás.

 

Y las otras dos son mujeres, parte importante de este club de barrio que se hizo grande. Y seguramente grande por las mujeres. Yo nombro a Matilde Petersen y a María Chávez. Ojalá todos los clubes tengan a dos mujeres con esa pasión por un club.

 

Hasta acá llego. Abro el juego. Quiero más nombres. Yo me acordé de ellos. Feliz cumpleaños, Belgrano. Gracias por estos 56 años que formaron parte de esta historia de Esquel. Por muchas más vuelta olímpicas y sobre todo por mayor contención e inclusión.

 

 

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