Durante los últimos 15 días hubo dos allanamientos en Esquel en los que se incautaron perros a partir de denuncias vinculadas a las condiciones en las que se encontraban. En uno de los procedimientos se incautaron siete animales y en el otro cuatro, que quedaron a disposición de la Justicia y bajo custodia de Fauna Urbana Municipal.
Patricia Giacobone, coordinadora de Fauna Urbana Municipal, explicó que el área interviene como depositaria judicial y que el destino definitivo de los animales dependerá de lo que resuelva la Justicia una vez finalizado el proceso.
“Están a disposición de la Justicia. Nosotros somos sólo depositarios judiciales”, explicó.
“Después, cuando se termine todo el proceso, la Justicia dictaminará si pasan a ser nuestro definitivamente y saldrán en adopción o, bueno, vemos lo que disponga ello. Nosotros acatamos la orden”, señaló.
Una denuncia que venía desde mayo
Uno de los procedimientos tuvo su origen en una denuncia realizada en una toma del Ceferino. Giacobone explicó que desde mayo se venía realizando un seguimiento de la situación y que se había intentado que el tutor de los animales mejorara las condiciones en las que se encontraban.
“Ya veníamos, hacíamos de mayo, siguiendo, invitando al tutor de los canes que le mejorara el contexto, las condiciones de vida, que le diera de comer”, relató.
Según explicó, desde Fauna Urbana también se había brindado asistencia para mejorar el lugar donde estaban los animales.
“Se lo ayudó con cuchas, con tejido para que cerrara el predio y no hizo nada y cada vez los animales estaban peor. Así que se hizo directamente la denuncia a Fiscalía y ahí se le dio intervención”, sostuvo.
Otro procedimiento en el barrio Ceferino
El segundo caso también estuvo relacionado con perros que, según la denuncia, se encontraban en malas condiciones. En este caso, Giacobone mencionó la presencia de dos dogos y otros dos galgos.
“Otros en el barrio Ceferino también por dos dogos y otros dos galgos en malas condiciones físicas y además que se peleaban entre los dogos y que uno estaba lastimado. Ahí también hicimos la denuncia formal a la Fiscalía y bueno, los tenemos nosotros también”, explicó.
Los animales quedaron bajo custodia de Fauna Urbana mientras la Justicia avanza con el proceso correspondiente.
“Con nosotros acá los animales es otra vida a la que se les ofrece”, afirmó Giacobone.
“Los dogos y tanto los otros galgos llegaron destruidos. En una semana, cambiaron su contexto completamente. El pelaje, el comportamiento”, agregó.
Fauna Urbana aclaró que no es un refugio
A partir de estas intervenciones, Giacobone también puso el foco en la capacidad del área municipal y remarcó que Fauna Urbana no funciona como un refugio de animales.
“No podemos tener acá tanta cantidad de animales. En este momento, aproximadamente 30, pero no es un lugar, no es un refugio. Eso es lo que la sociedad tiene que entender”, explicó.
La coordinadora señaló que el área recibe consultas y pedidos de intervención ante situaciones de animales en la vía pública, pero que no siempre puede incorporarlos al espacio municipal.
“Muchas veces nos llaman. En el caso del día viernes, empezaron con un perro tirado en la vía pública. Lo único que pudimos hacer fue mandar la veterinaria”, contó.
Según relató, en ese caso se había acordado que una persona se hiciera cargo del animal.
“Ya habló con la persona, se había comprometido a llevarlo a su casa. Lo dejó tirado. Ese perro estaba con moquillo y nosotros acá no podemos ingresar con moquillo, porque si bien todos los perros nuestros de fauna están vacunados, los que van ingresando por los casos de allanamiento no, y no podemos contagiarlos y correr el riesgo”, explicó.
También mencionó otra intervención realizada al día siguiente.
“El día sábado también otra intervención de otro perro que estaba en la vía pública con un cuadro de moquillo o envenenamiento. Bueno, también le dimos atención veterinaria y ese vecino se hizo cargo. Lamentablemente, el domingo falleció”, relató.
“Esto no podemos seguir acoplando animales”
Giacobone insistió en la necesidad de que la comunidad comprenda cuál es la función del área y cuáles son sus límites de capacidad.
“Lo que la sociedad tiene que entender es que esto no podemos seguir acoplando animales. No hay perros en la calle. Y vienen acá. No podemos”, expresó.
“No podemos porque tenemos que cumplir con las leyes, las normas, la capacidad y un montón de cuestiones”, agregó.
En ese sentido, también advirtió sobre una situación que, según planteó, puede favorecer nuevos abandonos si la comunidad interpreta que Fauna Urbana puede recibir cualquier animal.
“Mientras más recibamos, más abandono va a haber, porque la gente ve que uno de los perros también acá. Y entonces lo llevamos a fauna y ya está. No, no es eso”, sostuvo.
“No se puede recibir animales. No es un refugio, es un centro de zoonosis”, remarcó.
El cuidado de los animales bajo custodia
A pesar de las limitaciones de espacio, Giacobone destacó las condiciones de cuidado que reciben los animales que permanecen bajo custodia de Fauna Urbana.
“Eso es lo que quisiéramos darle contención a todo, porque amamos los animales. Acá ustedes ven cómo están ellos, el trato que se le da, la alimentación”, afirmó.
“Le cocinamos, recibimos mucha ayuda de las pollerías de todos lados. Y lo que incauta Bromatología pasa acá. Tenemos los freezers llenos, le damos buena comida a todo, pero no es un refugio”, concluyó.