En el corazón de la provincia, el Bosque Petrificado Sarmiento se consolida como una de las propuestas turísticas y científicas más destacadas de la región. Organizado bajo la categoría de Monumento Natural, este espacio protegido resguarda características únicas por su rareza implícita y su valor estético y cultural, convirtiéndose en un punto de parada obligatoria para quienes buscan explorar los paisajes patagónicos.
El área cuenta con un Centro de Visitantes y un sendero natural de 2400 metros de recorrido entre ida y vuelta. A lo largo del trayecto, los caminantes pueden observar vestigios de flora y fauna pertenecientes a los períodos Mesozoico, Cenozoico y Cuaternario. La experiencia se complementa con diversos miradores que ofrecen vistas panorámicas de formaciones rocosas policromas, erosiones de formas exóticas, grandes montañas y antiguos volcanes.
El ecosistema actual del parque alberga una biodiversidad adaptada a la estepa. En cuanto a la vegetación, predominan especies como el molle, el algarrobillo, la mata guanaco, el calafate, el yaoyín y el quilimbay. La fauna autóctona también tiene una presencia notable en la zona, con aves como el loro barranquero, el choique, la martineta, el águila mora, el jote cabeza colorada y diversas especies de lechuzas y halcones. Entre los mamíferos que habitan el área se encuentran guanacos, zorros grises, piches patagónicos, gatos monteses y pumas.
La preservación del predio resulta fundamental para continuar con las tareas de investigación, el resguardo del patrimonio cultural y la protección del hábitat. El recorrido permite apreciar la convivencia de dos épocas en un mismo suelo: un pasado extinto dominado por dinosaurios, antiguos mares y vegetación exuberante, y un presente caracterizado por la belleza autóctona de los montes, llanuras y mesetas de la estepa de Chubut.
EBW