El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel (SOEME), Antonio Osorio, se refirió al estado de la negociación salarial con el Ejecutivo municipal y señaló que, si bien todavía no hubo ofertas concretas, las partes analizaron la evolución de los aumentos en relación con la inflación.
“Él entiende de que estamos por encima, digamos, con los aumentos con respecto a la inflación”, explicó sobre la postura del Ejecutivo. Y agregó: "Es una foto que es real". Sin embargo, remarcó que esa comparación no refleja el nivel de endeudamiento que arrastran los trabajadores desde la devaluación. “Hasta el día de hoy estamos pagando intereses sobre intereses, porque muchos compañeros han refinanciado una deuda con otra deuda”, sostuvo.
Osorio consideró que una recomposición de los ingresos permitiría aliviar esa situación y también impulsar el consumo local. “Entonces, la única forma de inyectar dinero a la comunidad es a través de aumentos de sueldo. No digo solamente los empleados municipales, los empleados provinciales, el empleado privado”, afirmó.
El dirigente sindical reconoció que el municipio de Esquel ha logrado acompañar la evolución de los precios, pero advirtió que los efectos de las devaluaciones generan un problema adicional para los trabajadores. “Lo que no se está viendo es que en cada devaluación caemos en las deudas”, expresó.
En ese contexto, manifestó su preocupación ante la posibilidad de una nueva devaluación y alertó sobre las dificultades que podría generar. También indicó que, según los cálculos del sindicato, todavía habría una diferencia salarial pendiente de entre el 3% y el 5%, aunque aclaró que el resultado dependerá de cómo evolucione la inflación durante los próximos meses.
Por ese motivo, Osorio planteó la necesidad de evitar acuerdos que dejen a los trabajadores sin instancias de actualización durante un período prolongado. “Con lo que cerremos, tenemos que dejar una cláusula de revisión, porque la verdad es que sería muy arriesgado cerrar algo y juntarnos en marzo del año que viene”, señaló.
El secretario general también se refirió a la situación financiera del municipio y mencionó una caída de los ingresos y el uso de recursos del fondo anticíclico. A su vez, explicó que la baja de la actividad económica impacta en la coparticipación y en otros ingresos tributarios, una situación que, según indicó, alcanza tanto al ámbito municipal como al resto de la comarca.
“Entonces, evidentemente estamos en un ajuste que genera necesidad de nuevo ajuste. En algún momento este círculo se tiene que cortar”, manifestó. En ese sentido, cuestionó el impacto social del modelo económico nacional y reclamó señales políticas de los intendentes y gobernadores frente a las dificultades que atraviesan los trabajadores.
De cara al cierre de la negociación, Osorio confirmó que las partes volverán a reunirse el viernes para evaluar si pueden alcanzar un acuerdo. Entre las alternativas mencionó la posibilidad de otorgar un bono por única vez para fin de año, destinado a aliviar las deudas de los empleados municipales.
“Si se está hablando de un bono para cerrar el año por única vez, que no tiene que ser un bono significativo para que los compañeros que están trabajando con nosotros, con la Mutual y demás, puedan saldar alguna deuda, porque si no va a ser un cierre de año bastante problemático”, advirtió.
Además, señaló que los trabajadores que alquilan atraviesan mayores dificultades y remarcó la importancia de continuar trabajando en políticas de acceso a la vivienda. También expresó preocupación por la situación de la obra social y sostuvo que una eventual reducción de sus recursos no debería resolverse mediante nuevos aumentos en las cuotas de los afiliados.
Finalmente, Osorio manifestó que espera alcanzar un acuerdo sin conflictos, aunque advirtió sobre el escenario económico de los próximos meses. “No es bueno a todas luces, y ojalá que podamos cerrar una paritaria sin mayores conflictos”, concluyó.
R.G