Con el firme objetivo de potenciar la economía regional y estructurar una cadena de valor autosustentable, dio inicio oficialmente la construcción del nuevo frigorífico de El Maitén.
La obra, ejecutada de forma directa por la Municipalidad local, cuenta con una inversión total de mil millones de pesos financiados mediante un esquema de aportes conjuntos de fondos municipales y provinciales. El proyecto despertó un marcado interés en el intendente de El Maitén, Óscar Currilen. Tras contar con el visto bueno y el respaldo del gobernador de la Provincia, Ignacio Torres, la obra finalmente comenzó a ejecutarse.
Especificaciones técnicas y habilitación provincial
Desde el punto de vista operativo, el establecimiento fue diseñado y se construye bajo la clasificación establecida por la normativa de SENASA como frigorífico Tipo C, lo que habilitará el tránsito y la comercialización de la producción en todo el territorio de la provincia de Chubut.
En cuanto a su capacidad operativa, el proyecto técnico prevé un rendimiento máximo diario de faena de:
• 80 bovinos
• 160 ovinos y caprinos
• 50 porcinos
Para garantizar la transparencia y la optimización de los recursos en esta primera etapa, se llevaron a cabo diversos concursos de precios destinados a la adquisición de los insumos necesarios.
Un polo cárnico, sanidad y un criadero porcino modelo de categoría internacional
Más allá de la infraestructura de faena, el proyecto global contempla lo que Bestene denomina un polo cárnico, orientado a incentivar la producción local de carne bovina, caprina, ovina y porcina en las inmediaciones del establecimiento.
Dentro de este esquema, se destaca la construcción de un criadero porcino modelo concebido con un claro propósito: ayudar e incentivar la producción privada. Desde la Municipalidad de El Maitén se subrayó que se brindará un firme respaldo a todos los proyectos que apuesten por la producción de carne en la zona, intentando además dar apoyo a los pequeños productores de la región de Trevelin y Esquel. Además, se buscarán convenios entre las municipalidades para ayudar a los pequeños productores para enviar los animales a faenar a El Maitén.
El principal objetivo de un establecimiento faenador es garantizar la inocuidad de los alimentos, es decir, evitar que las enfermedades transmisibles a través de la carne y sus derivados provoquen patologías en los humanos. Desde el cese de las actividades de los frigoríficos en la región, los casos de síndrome urémico hemolítico y triquinosis han aumentado, generando preocupación en la salud pública. Asimismo, la habilitación de un establecimiento faenador formal implica una herramienta fundamental para la reducción del abigeato y constituye una gran fuente de trabajo genuino.
Este criadero estará dotado de la mejor genética a nivel mundial, incorporando madres TN70 de la empresa Topigs Norsvin, la aplicación de biotecnologías como la inseminación artificial y el cumplimiento estricto de las nuevas normativas de la Unión Europea en materia de bienestar animal.
Una ubicación estratégica para el abastecimiento regional
Por su ubicación geográfica, El Maitén se posiciona como un nodo logístico y estratégico fundamental, con la capacidad no solo de abastecer a toda la comarca, sino también de llegar con productos cárnicos seguros y de calidad a toda la zona de Esquel, Trevelin y alrededores.
De este modo, la localidad da un salto histórico que consolida el arraigo, fomenta el crecimiento del sector privado y fortalece de manera directa la soberanía, la seguridad sanitaria y alimentaria de toda la provincia de Chubut