La llegada de una competencia internacional de esta magnitud representa un paso importante para el futsal de Esquel. Para Marcelo Millamán, presidente de la AFE, el torneo es el resultado de años de trabajo, crecimiento deportivo y organización institucional.
“Llegar a este logro para nosotros es importantísimo porque alguna vez en algunas reuniones lo soñamos, pero pensábamos también que iba a ser imposible”, expresó Millamán al referirse a la posibilidad de que la ciudad recibiera un campeonato de estas características.
En ese sentido, remarcó que la concreción del Panamericano no responde a un esfuerzo individual, sino al compromiso de distintos sectores vinculados a la actividad. Destacó el trabajo de la asociación, el acompañamiento del público durante todo el año y la preparación de los equipos, que vienen buscando competir en instancias decisivas a nivel nacional.
El crecimiento de los clubes, una de las claves
Millamán señaló que los resultados deportivos obtenidos durante los últimos años reflejan el avance de la disciplina en Esquel. Como ejemplos, mencionó la participación de Transporte Wenú en la final de la División de Honor del año pasado y la presencia de Italy Futsal en una final nacional de honor femenino durante esta temporada.
Para el dirigente, estos logros muestran que existe un trabajo sostenido que involucra a toda la estructura del futsal local, desde la preparación de los jugadores hasta la organización de las instituciones.
“Eso quiere decir que el trabajo es bueno, es en conjunto, que la estructura está buena, que de abajo hacia arriba venimos trabajando con mucho entusiasmo conjuntamente”, sostuvo.
Ese proceso permitió que los equipos locales ganaran experiencia y pudieran medirse con rivales de distintos puntos del país, un recorrido que también contribuyó a generar las condiciones para recibir una competencia internacional.
Organización y trabajo institucional
Otro de los aspectos que destacó el presidente de la AFE fue la organización interna de la asociación. Millamán explicó que detrás de la realización del torneo hay un equipo de trabajo que se ocupa de distintas áreas, desde la coordinación deportiva hasta las cuestiones administrativas.
Entre las personas que forman parte de esa estructura mencionó a Cristian Fonseca, árbitro y coordinador a nivel nacional que reside en Esquel, además de quienes trabajan para mantener la documentación y los procedimientos institucionales en regla.
En ese sentido, consideró que el orden administrativo y la regularización de la asociación fueron fundamentales para avanzar y gestionar una competencia de esta magnitud.
Si bien muchas veces la atención se concentra en quienes aparecen públicamente, Millamán subrayó que el crecimiento de la AFE depende de un trabajo colectivo que permite sostener la actividad y proyectarla hacia nuevos desafíos.
Un torneo parejo y con el acompañamiento del público
Al evaluar el desarrollo del Panamericano durante las primeras dos jornadas, Millamán se mostró conforme con el nivel de juego y la respuesta de los espectadores. Según explicó, salvo algunas dificultades que atravesó uno de los equipos chilenos, los encuentros se desarrollaron con resultados bastante ajustados.
Mientras se disputaba el cruce entre Transporte Wenú y Aquarius de Brasil, el dirigente destacó la paridad del partido y el acompañamiento de la gente en las tribunas.
“Estoy contento con el desarrollo del torneo”, resumió.
Con la competencia todavía en marcha, el Panamericano representa una oportunidad para mostrar el crecimiento del futsal local, el trabajo que realizan sus instituciones y la capacidad de Esquel para recibir eventos deportivos de alcance internacional.
AMD