18 de Octubre de 2026
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Los Alerces en kayak: el trabajo con embarcaciones de apoyo para resguardar a los remeros

El colaborador Eduardo Castro describió los desafíos del operativo de asistencia con lanchas durante la tradicional travesía náutica en el Parque Nacional Los Alerces frente a las duras condiciones del clima. 

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La 8va edición de la Travesía en Kayak en el Parque Nacional Los Alerces reunió nuevamente a amantes de la navegación en los espejos de agua de la región, combinando destreza deportiva, paisajes naturales y una logística de asistencia coordinada para resguardar a los participantes.

 

En el marco de la organización y el despliegue náutico, Eduardo Castro, trabajador de UTHGRA y colaborador en el área de protección y logística, brindó detalles sobre las tareas de acompañamiento que se llevaron a cabo con lanchas a lo largo de los diferentes tramos del recorrido.

 

Castro explicó que la convocatoria surgió a partir del pedido de Adrián Cardacci, integrante del equipo organizador, para sumar apoyo en las tareas náuticas. Según indicó, la navegación comenzó con condiciones muy favorables en los primeros tramos del trayecto. La primera parte resultó positiva por la tranquilidad del agua y el acompañamiento del entorno natural, permitiendo que la flota avanzara de forma agrupada.

 

Sin embargo, las condiciones meteorológicas cambiaron marcadamente al salir del río Arrayanes. La presencia de viento fuerte generó olas de gran tamaño que dificultaron el paso de los botes pequeños y exigieron un monitoreo permanente desde las embarcaciones de apoyo.

 

"Nosotros en los momentos nos preocupamos porque ellos casi que no se veían prácticamente, los kayak con las olas, pero bueno, gracias también a los guías, nosotros también respetando siempre la decisión de los guías, que eran los que mandaban adentro del agua", expresó Castro.

 

Respecto al protocolo de asistencia, detalló que ante el riesgo de hipotermia por las bajas temperaturas del agua en la época del evento, la indicación fue retirar de inmediato del agua a cualquier remero que sufriera un vuelco.

 

"Si se complicaba mucho, íbamos nosotros con las lanchas a sacar a los participantes que se den vuelta, porque justo el clima era medio en abril, frío, entonces no podías estar mojado arriba del kayak, así que el que se mojaba directamente lo sacábamos afuera", sostuvo.

 

El maniobrar con motores en medio del oleaje representó uno de los aspectos de mayor cuidado durante la jornada, debido a la necesidad de aproximarse a los kayakistas con cautela para evitar cualquier tipo de accidente con las hélices mientras las olas empujaban las embarcaciones hacia los lados.

 

"Son momentos estresantes, pero como ya estamos acostumbrados al clima nuestro de acá y a andar, así que pudimos tener una tarde espectacular", concluyó Castro, destacando además la satisfacción de los remeros por el retorno de este recorrido tras un largo periodo sin realizarse.

 

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