La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil provocó fuertes movimientos en los mercados financieros y repercutió en la economía argentina, con caídas en bonos y acciones, una suba del dólar y un incremento del riesgo país.
A media jornada de este lunes, el índice MSCI Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires registraba una caída del 5,2%, hasta los 97.004 puntos. En tanto, los bonos Globales argentinos en dólares retrocedían un 1,2% en promedio en Wall Street.
El riesgo país, elaborado por JP Morgan, subió 38 puntos y se ubicó en 745 unidades, su nivel más alto desde el 24 de octubre del año pasado. Por su parte, el dólar oficial para la venta en el Banco Nación aumentó $10 y alcanzó los $1.560, mientras que el dólar blue llegó a $1.575.
En el mercado internacional, las acciones y los certificados de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraban pérdidas de hasta el 11%. Entre las compañías más afectadas se encontraban Mercado Libre y entidades bancarias, en una jornada marcada por la incertidumbre financiera regional.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, explicó que el resultado electoral brasileño sorprendió a los inversores que anticipaban una victoria de la oposición, lo que generó una corrección en las acciones, los títulos soberanos y el tipo de cambio del país vecino.
Lula se impuso el domingo con el 51,79% de los votos frente al 48,21% obtenido por Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El resultado tuvo repercusiones políticas en la Argentina, donde el presidente Javier Milei había manifestado públicamente su respaldo al candidato opositor durante la campaña.
Hasta el momento, Milei y la Cancillería argentina no habían difundido un pronunciamiento oficial sobre el resultado electoral. Durante las semanas previas a los comicios, el mandatario argentino había cuestionado a Lula y expresado su apoyo a Bolsonaro.
Tras conocerse la derrota, Flávio Bolsonaro cuestionó la extensión del horario de votación dispuesta por el Supremo Tribunal Federal de Brasil y anunció que pediría la anulación de las elecciones.
La reacción de los mercados brasileños y argentinos se produjo en un contexto de atención de los inversores sobre el rumbo económico y político de la principal economía de América Latina, cuya relación comercial con la Argentina tiene un peso estratégico dentro del Mercosur.
RG