El concejal Juan Margara votó en forma negativa en la compra del lote 23 del Barrio Ceferino, terrenos que se encontraban tomados por más de 50 familias y el Municipio avanzó en su regularización.
La concejal Sánchez Albornoz fundamentó su voto negativo durante la sesión del día viernes, y Margara explica su postura hoy: “el problema acá no comienza con este tema de la compra, sino comienza mucho antes, con la problemática de los vecinos que tienen que recurrir a esta acción de tomar una tierra, y desde ahí parte mi negativa a la necesidad de que el Estado municipal adquiera estos terrenos para solucionar este tema”.
Margara plantea su desacuerdo con las metodologías que se vienen dando en cuanto a la problemática habitacional: “Para mí el tema es mucho más profundo y la solución no es esta. Tampoco estoy de acuerdo con que esta metodología que ya se lleva a cabo hace muchos años, de que un vecino toma un terreno y después la municipalidad de alguna forma se lo otorga o le garantiza el uso del mismo, no creo que esa sea la solución”.
En este sentido, aclaró que “no responsabilizo a los vecinos, sino es un fracaso de las políticas generales, habitacionales del país y de la provincia, y sobre todo acá de Esquel. No hubo nunca un proyecto de urbanización”.
Margara señaló su desacuerdo y propone atender el problema de fondo: “Yo creo que esto nace de la necesidad de una persona que no tiene trabajo y que tiene que tomar un terreno para poder tener una casa y luego lograr obtener servicios y regular la cuestión, o sea, ¿Cómo llegó esa familia a eso? Entonces la política que hay que cambiar es para que la familia no tenga que pasar por esa necesidad y para eso es educación y trabajo, son cuestiones pendientes en el país desde que yo nací”.
SL