Esquel vivió este miércoles una jornada marcada por la lluvia, que apareció durante distintos momentos del día y con intensidades variables. Por momentos las precipitaciones fueron más persistentes, mientras que en otros sectores de la jornada se presentaron de manera intermitente.
El cambio se hizo notar este jueves, con un escenario completamente diferente: el cielo se despejó y el sol volvió a acompañar durante buena parte de la jornada, dejando una postal mucho más agradable después de las lluvias.
Pero, ¿cuánto llovió realmente?
Según los registros difundidos este jueves por el Servicio Meteorológico Nacional, Esquel acumuló 28 milímetros de precipitación durante las últimas 24 horas, tomando las mediciones realizadas hasta las 9 de la mañana.
El dato ubicó a la ciudad por debajo de otros puntos de la cordillera. Bariloche registró 68 milímetros, El Bolsón 42 y Chapelco 40.
El SMN indicó que los mayores registros se concentraron en sectores cordilleranos de Neuquén, Río Negro y Chubut, en una zona que durante las últimas jornadas permaneció bajo diferentes niveles de alerta meteorológica.
¿Y qué tiene que ver El Niño?
Esta vez hay un dato concreto para mirar: El Niño no es solamente una posibilidad o un fenómeno que podría aparecer más adelante. Ya está instalado en el Pacífico y atraviesa una fase fuerte o muy fuerte. El SMN confirmó en su informe de septiembre que las condiciones actuales corresponden a una fase cálida del ENOS y que existe un 100% de probabilidad de que El Niño continúe durante septiembre, octubre y noviembre.
Además, los organismos meteorológicos esperan que el fenómeno siga fortaleciéndose durante los próximos meses. La Organización Meteorológica Mundial anticipa que podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026 y advierte que un episodio de estas características puede modificar de manera importante los patrones habituales de temperatura y precipitaciones, además de aumentar el riesgo de eventos meteorológicos extremos.
Y ahí aparece la conexión con lo que se vivió en la cordillera. El Niño está jugando su partido en un contexto climático que favorece cambios en la distribución de las lluvias, y la cordillera viene mostrando justamente jornadas con precipitaciones importantes. En las últimas 24 horas, Bariloche acumuló 68 milímetros, El Bolsón 42, Chapelco 40 y Esquel 28 milímetros, según los registros difundidos por el SMN.
Eso no permite decir que los 28 milímetros de Esquel fueron provocados únicamente por El Niño. Una tormenta o un frente determinado responde a la combinación de numerosos factores atmosféricos. Pero tampoco es correcto mirar estas lluvias como un hecho completamente aislado: ocurren mientras El Niño se encuentra en una etapa de fuerte intensificación y está modificando las condiciones climáticas a escala regional y global.
De hecho, la propia OMM advierte que la intensidad de El Niño no determina por sí sola qué ocurrirá en cada lugar. La respuesta puede cambiar según la región, la época del año y la interacción con otros fenómenos oceánicos y atmosféricos.
En Esquel, mientras tanto, el contraste fue muy marcado. Después de una jornada en la que la lluvia apareció durante distintas horas y con intensidades variables, este jueves la ciudad amaneció con otra cara: sol, cielo más despejado y ese cambio rápido de tiempo tan característico de la cordillera.
La lluvia dejó 28 milímetros en el registro oficial, pero el dato que queda mirando hacia adelante es otro: El Niño recién está entrando en su etapa de mayor intensidad y los próximos meses estarán atravesados por este escenario climático. El SMN y la OMM seguirán monitoreando cómo se traduce ese fenómeno en las distintas regiones del país.
AMD