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24 de Septiembre de 2026
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La historia detrás de la Bandera de la Paz que lleva una década en la Escuela 179

Dana Álvarez y Silvia Ortiz fueron parte del equipo que impulsó el proyecto en la institución y volvieron a compartir recuerdos, emociones y detalles de una iniciativa que continúa vigente.

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Volver a la Escuela N.º 179 “Sofía Kraiselburd” significó para Dana Verónica Álvarez y Silvia Ortiz reencontrarse con una parte importante de su historia como docentes. Ambas fueron protagonistas, junto a otros integrantes de la comunidad educativa, del proyecto que hace una década convirtió a la institución en Embajadora de la Paz.

 

El reencuentro se produjo durante la jornada realizada por el Día Internacional de la Paz, donde las docentes fueron reconocidas por el Rotary Club Esquel por su participación en aquella iniciativa.

 

Silvia Ortiz, actualmente jubilada, se mostró especialmente emocionada al volver a la escuela y observar el trabajo que realizaron los estudiantes junto a sus familias.

 

“Estoy muy emocionada porque hoy, ver los trabajos que se realizaron con los chicos y de los padres fue tan armonioso, tan lindo”, expresó.

 

Pero además del recuerdo, Silvia aprovechó la oportunidad para destacar un aspecto que considera importante que conozcan las familias y los docentes: el marco legal que respalda el uso de la Bandera de la Paz.

 

Según explicó, la Ley Nacional 26.819 establece que esta bandera puede ser utilizada en edificios públicos y privados, escuelas, instituciones y universidades, y también puede participar en actividades oficiales y públicas. La Provincia del Chubut adhirió posteriormente a esa normativa.

 

“Cuando uno ve la bandera uno dice, ah, no es que se le ocurrió porque sí, sino porque hay una ley que así lo avala”, señaló.

 

Para Silvia, conocer esta normativa permite comprender que la presencia de la Bandera de la Paz en la institución tiene un respaldo legal y que puede acompañar diferentes actividades.

 

“Esto me parece lo más importante para que todos sepamos, los padres y los docentes, de no tener miedo de poder llevarla a algún desfile, algún acto conmemorativo porque diríamos que tiene su aval”, sostuvo.

 

 

Un proyecto que creció más de lo esperado

 

 

Dana Álvarez también habló de la emoción que le provocó volver a ingresar a la institución donde trabajó durante varios años.

 

“Cuando entré recién me trajo como muchos recuerdos muy lindos de haber trabajado algunos años y haber hecho amistades que todavía siguen en la escuela”, contó.

 

La docente recordó que aquella propuesta no fue llevada adelante solamente por ella y Silvia, sino que también contó con la participación de Ana Laura González, profesora de Música, además de docentes y auxiliares que se sumaron al trabajo.

 

“Entre todos, todos hicimos este trabajo”, remarcó.

 

Con el paso del tiempo, Dana reconoce que el alcance que tuvo aquella iniciativa superó ampliamente las expectativas iniciales.

 

“Fue un trabajo muy grande, muy hermoso, un proyecto que nunca esperamos que iba a tomar tanta dimensión”, recordó.

 

Para las docentes, uno de los aspectos más importantes de aquella experiencia fue pensar el trabajo sobre la paz como una herramienta que pudiera trascender el aula y llegar a las nuevas generaciones.

 

Al observar a los estudiantes que hoy continúan trabajando sobre esos valores, Dana volvió sobre aquella idea que dio sentido al proyecto desde sus comienzos.

 

“Esto es lo que queremos, ¿no? Sembrar para que ellos, como son el futuro, que sean multiplicadores de un montón de cosas buenas y sobre todo los valores que empieza siempre por casa”, expresó.

 

La continuidad de la propuesta también representa para sus protagonistas una forma de comprobar que aquel esfuerzo dejó una huella en la institución.

 

Dana destacó el trabajo que siguieron realizando los distintos equipos directivos, docentes, auxiliares, estudiantes y familias que pasaron por la Escuela 179 durante estos años y que permitieron mantener vivo el proyecto.

 

“Que esto siga por muchos, muchos años más porque en realidad es lo que importa, ¿no? Multiplicar y ser generadores de un montón de cosas buenas”, concluyó.

 

Silvia, por su parte, aseguró que mantiene su disposición para colaborar con la escuela en la recuperación de fotografías y recuerdos de aquellos primeros años, con la intención de aportar a la memoria de una iniciativa que comenzó con un grupo de docentes y que hoy forma parte de la identidad de la institución.

 

 

AMD

 

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