Un antiguo árbol ubicado sobre avenida Alvear se convertirá en una escultura de madera con un mensaje de concientización sobre la trata de mujeres con fines de explotación sexual. El proyecto es impulsado por el artista oriundo de Esquel, Facundo Garcés, y cuenta con el acompañamiento de la Dirección de Cultura de la Municipalidad.
Cecilia Antón, directora de Cultura de Esquel, explicó que desde el área acompañaron la propuesta presentada por Garcés para darle una nueva utilidad al tronco que permanecía en el lugar.
“Acá estamos acompañando a Facundo, que nos presentó a la Subsecretaría de Cultura este proyecto que lo que buscaba es primero utilizar este tronco, ex árbol, que estaba presentado acá en la avenida”, señaló.
La funcionaria destacó además la temática elegida para la intervención artística. “Es un proyecto de escultura en madera muy interesante, porque toca una temática que nos aborda como sociedad conjunta, no solo local, sino mundial, que es la trata de mujeres con fines de prestación sexual”, sostuvo.
Para Garcés, el tronco representaba una oportunidad para desarrollar una obra de estas características. “Es un tronco que siempre que volvía lo veía y dije, bueno, acá tiene que ser el primer paso en escultura tipo monumento”, contó.
El artista agradeció el acompañamiento recibido para poder llevar adelante el proyecto. “Acá estoy, me escucharon, y estoy agradecidísimo a la Dirección de Cultura de la Municipalidad, la verdad”, expresó.
La escultura forma parte de una serie de trabajos realizados por Garcés con distintos materiales. “La serie que tengo yo de obras es entre madera, hierro, piedra. Cuerpos obligados se llama la serie”, explicó.
Según detalló, el objetivo que atraviesa sus obras es transmitir un mensaje sobre la trata. “Yo con las obras que hago trato de transmitir un mensaje que es el de sin clientes no hay trata”, afirmó.
Garcés explicó que esta obra podría representar el cierre de la serie, aunque también la considera una posibilidad para continuar desarrollando intervenciones similares en otros lugares.
“Y esta sería, este debería ser el cierre de la serie, pero puede ser el principio de este tipo de obras, cualquier lado o donde sea, acá en Esquel o donde sea, para seguir transmitiendo y agregar el granito de arena, es sin clientes no hay trata”, manifestó.
El artista también contó que su interés por esta problemática comenzó hace más de una década, luego de conocer la historia de Susana Trimarco.
“Conocí la historia de Susana Trimarco y me marcó, tengo hijas mujeres, tengo sobrinas, tengo primas”, relató.
“Y dije, ¿qué haría yo si me llega a pasar esto? Y bueno, por lo menos trato de transmitir un mensaje. Nada más que eso”, agregó.
Una vez que la obra esté terminada, se prevé colocar un cartel con información sobre la escultura y su autor. Además, desde Cultura analizan incorporar un código QR para ampliar el contenido relacionado con la problemática.
La intención es que la intervención pueda generar un espacio de reflexión y que el arte funcione también como una herramienta para visibilizar distintas problemáticas sociales.
“Para que también el arte siempre pueda llegar a ser un puente de transmisión de estas luchas, de estas demandas”, concluyó.
R.G