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La palabra de la jueza que falló a favor de que un nene dejara de usar el apellido de su padre

Mariela González contó cómo determinó que era un deseo personal del niño de 11 años y si bien remarcó que hay resoluciones similares en el país, no con chicos de esa edad. 

Un fallo de la jueza de familia del Juzgado N°1 de Esquel, Mariela González, tomó relevancia nacional en los últimos días. Hizo lugar al pedido de un niño esquelense de 11 años para dejar de usar el apellido de su padre ya que no se siente identificado con él. Representado legalmente por su madre, el chico expresó que notó desinterés de su papá por establecer un vínculo afectivo y eso lo llevó a transmitir la solicitud.

 

La tarea de la doctora González no fue sencilla. Debió establecer si realmente no existían influencias del entorno familiar en el pedido del nene y sobre eso argumentar una decisión que, en algunos sentidos, sienta una jurisprudencia importante.

 

Entrevistada por Red43, la magistrada aclaró que hay fallos similares pero no con chicos de la edad del de este caso. Además, la sentencia no fue escrita en los habituales términos jurídicos sino con un lenguaje 'adaptado' para que pueda ser entendida por el pequeño. Cabe señalar que la decisión fue apelada por el padre y aún no está firme.

 

¿Qué fue lo más difícil, lo más novedoso y por qué tomó tanta trascendencia a nivel nacional? La palabra de Mariela González:

 

-¿Esta sentencia es pionera en el país?

 

-No es pionera, hay otras resoluciones que se han tomado en este mismo Juzgado y en otras provincias patagónicas como Río Negro y Neuquén, lo que ocurre es que fueron distintos los motivos. Realmente me sorprende el impacto que ha tenido y creo que tiene que ver con que se escuchó el deseo de un niño de 11 años. Esto sí es diferente, yo no he encontrado otras sentencias similares con chicos tan pequeños. Por otra parte también se consideró esa ausencia afectiva paterna que sintió el nene. Esos creo que fueron los dos puntos que impactaron para hacerla tan conocida. Lo que sí me parece que es pionero es el modo en el que le comuniqué la sentencia al niño, que vino a escuchar el fallo. De esas cosas no conozco antecedentes.

 

-¿El chico fue por decisión propia a escuchar el fallo?

 

-Sí, siempre en los Juzgados de Familia se invita a los niños de hasta 13 años -mayores de esa edad son adolescentes- a escucharlo. Este nene vino, se comunicó muy bien, contó cuáles eran sus razones y le dije que iba a resolver una sentencia escrita para él. Dijo que sí y vino. Eso es novedoso.

 

-¿Cómo se determina que no está influenciado por nadie y es una decisión personal del niño?

 

-Para hacer este tipo de resoluciones y sustituir el apellido tenemos que tener algo que la ley nos exige que son justos motivos. De esos justos motivos hay algunos ejemplos en la ley pero luego los tiene que determinar siempre el juez con discrecionalidad. Es decir, teniendo en cuenta las razones de todas las partes: el nene, la mamá, el papá, los testigos, los familiares y el trabajo que hace una psicóloga del ETI (Equipo Técnico Interdisciplinario), que en general es la misma profesional que trabaja los temas de identidad. Con todos esos elementos llegué a la conclusión de que el pedido del nene era realmente sentido, genuino y propio, no había influencia. El progenitor manifestó que existían influencias maternas pero no habían, afectivamente el nene no se sintió ahijado. Eso puede ser revertido pero es tarea del progenitor hacerlo. La mamá se mostró muy acompañadora del chico, respetando sus decisiones. Para nada se pudo advertir la versión del papá, todo lo contrario

 

-¿Qué puntos considerás los más importantes de esta determinación?

 

-La sentencia con un lenguaje para el niño, que a mí me costó porque estamos acostumbrados a utilizar el lenguaje jurídico. Tuve que adaptarme y esto es lo que tenemos que aprender: hay que adaptarnos a las personas que todavía no han desarrollado su capacidad o que tienen capacidades intelectuales disminuidas. Eso es algo destacable. Después también dispusimos que la sentencia fuera conocida por la terapeuta del nene, que empezó el tratamiento a partir del proceso, y se trabajara la inclusión afectiva si este progenitor tomaba la decisión de hacerse presente en la vida del nene de otra forma que no fuese la económica, porque el soporte alimentario lo estaba brindando. 

 

-¿Conocés algún antecedente en otro país con chicos de esta edad?

 

-Me hubiese gustado buscar pero nosotros este tipo de resoluciones las tenemos que tomar en 3 días y la carga laboral que tenemos es muy alta. Estas decisiones se piensan mucho y se escriben en tiempos cortos, entonces a veces no se tiene la posibilidad de acceder a la jurisprudencia internacional pero con suerte accedemos a la nacional. De todas maneras, en Familia cada caso es diferente. Nuestra función es trabajar el caso a caso y esto está bueno transmitirlo a la gente. Obviamente que a veces nos arrasa la cantidad, pero es así sobre todo en temas vinculados con la identidad personal. Yo tengo un compromiso fuerte con los derechos humanos y ese tipo de cuestiones me llevan a tener que trabajarlas mucho, pero en escaso tiempo.

 

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