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11 de Septiembre de 2022
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Lelia Castro

Ena Ríos: Toda una vida trabajando la tierra y produciendo alimentos en Costa del Lepá

Tiene 80 años, nacida en Costa del Lepá, lugar que eligió para criar a sus 10 hijos. Hoy deja un sentido mensaje para todos los jóvenes. 

Ena Ríos de Quilaqueo, fue nacida y criada en Costa del Lepá, lugar que eligió para tener a su familia y transmitir sus saberes vinculados al trabajo de la tierra y la medicina ancestral. 

 

Con una infancia "sufrida" según relata, ya que fue criada solo por su mamá y desde pequeña debió dedicarse a las tareas del campo. 

 

"Mi mamá trabajó durante mucho tiempo en la chacra, ella sembraba y ahí aprendimos a valorar las cosas, de eso vivíamos", explicó.  

 

Además indicó que algunos de sus hermanos fueron a la escuela, sin embargo, a ella  la mandaron "durante poco tiempo y por eso, me crie trabajando la tierra". 

 

"De grande me casé y siempre continué con ese trabajo, que era lo que aprendí. Crie 10 hijos, y hacía las tareas de ordeñe, los queso y vendía en la escuela", expresó Ena. 

 

Asimismo, recuerda que por aquellos años, se levantaba temprano para hacer ñaco y mazamorra "para que los chicos coman antes de ir a la escuela. Todos fueron sanos gracias a Dios". 

 

"Gracias a mi madre y mi suegra aprendí todos los remedios caseros, eso no dejé de hacerlo nunca y ahora se los doy a mis nietos. Tengo 17 nietos y 5 biznietos, somos una familia grande", reconoció. 

 

 

Al ser consultada por el trabajo que realizaba en el campo, Ena comentó que siempre le tuvo amor a los animales, "porque mi padrastro sólo me quería para trabajar en el campo y me crie cuidando animales".

 

"Siempre le dije a mis hijos que hay que trabajar la tierra, tengo 80 años pero sigo haciendo huerta". 

 

 

Además sostuvo que: "Estoy agradecida con mi mamá y mi suegro que me enseñó a hacer comidas mapuches. Hice muchas veces éstas comidas en los colegios, incluso en Gualjaina". 

 

Ena manifestó que las plantas medicinales no se recogen en cualquier luna, "sino en menguante porque en luna nueva por ejemplo no tiene la fuerza para volver a salir". 

 

Y afirmó que la tierra "nos da muchas cosas, pero mucha gente no cree. Se que Dios nos dio a los médicos por algo, pero el campo también hay mucha medicina". 

 

En tanto, expresó que antes cuando los chicos se empachaban, se cortaban o se astillaban, "ya sabíamos qué hacer y qué ponerle. A mis hijos los cuidé siempre así". 

 

Además, sostuvo que otro de los trabajados que que adquirió fue el hilado, que aprendió sola en un puesto. "Ahora tengo lindas ovejas que tiene buena lana para hilar, y vienen a buscar de todas partes". 

 

Asimismo, aseguró que en su chacra tienen abono de corral y hacen compost, "que es lo más sano para tener buenas verduras", una tarea que recomienda que todos realicen en sus casas. 

 

Ena reconoce que el campo es su lugar en el mundo "acá uno es libre y sabe qué hacer. Es mi casa, tengo mis plantas y mis aves, no me iría a vivir al pueblo. No abandono mi lugar y me gusta tener bien mi jardín".

 

"Le diría a los jóvenes que no bajen los brazos y que sigan amando y trabajando la tierra. Para quienes no son de acá, les pido que trabajen el lugar donde estén aunque sea un lugar chiquito". 

 

Y concluyó indicando que todos deben "amar siempre la tierra y las plantas, hay que sembrar y de allí tenemos para la olla, para salir adelante con el trabajo propio". 

 

 

 

 

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