Treinta guanacos fueron trasladados desde Parque Patagonia, en Santa Cruz, hasta el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco, como parte de un proyecto de conservación que busca recuperar la presencia de la especie en el norte argentino.
El operativo se organizó en dos grupos y requirió una planificación previa para evitar que la extracción afectara a la población de origen. Los ejemplares, adultos y subadultos, fueron seleccionados a partir de censos y monitoreos, con una proporción aproximada del 80% de hembras y el 20% de machos.
El traslado demandó entre 54 y 56 horas y se realizó en un tráiler acondicionado para transportar fauna silvestre. Durante el recorrido, los equipos controlaron a los animales mediante cámaras y paradas periódicas. No se registraron muertes.
Una vez en Chaco, los guanacos comenzaron un proceso de adaptación a las condiciones del monte. Una de las responsables del proyecto explicó que los ejemplares modifican su pelaje para adaptarse a las temperaturas del nuevo ambiente.
Los monitoreos también permitieron identificar más de 30 especies vegetales incorporadas a su alimentación, entre ellas algarroba, molle y cactus como el ucle y la tunilla.
El objetivo es que los animales logren adaptarse, reproducirse y establecer una población estable que pueda mantenerse sin nuevas reintroducciones. Además, su presencia contribuiría a recuperar funciones ecológicas, como el control de la vegetación y la redistribución de nutrientes, y reforzaría la cadena alimentaria de depredadores como el puma y el yaguareté.
La iniciativa busca recuperar una especie que históricamente habitó gran parte del territorio argentino, pero que desapareció de algunas regiones con el paso del tiempo.
El desafío ahora será que los ejemplares provenientes de Santa Cruz se adapten al monte chaqueño y logren formar una población autosustentable a largo plazo.
R.G