Tecka recordó a Ricardo Andrés Austin en una fecha especialmente significativa: el día en que habría cumplido 63 años. Familiares, veteranos y vecinos se reunieron en la escuela que formó parte de su infancia para mantener viva una historia profundamente ligada a la localidad.
Entre quienes llegaron para acompañar a la familia estuvo Juan José Gómez Centurión, quien durante la guerra, siendo subteniente, comandó la Sección Romeo de la Compañía C del Regimiento de Infantería 25, que integraba Austin.
También participó Roberto Blas Argüello, veterano llegado desde Santa Rosa de Calamuchita, Córdoba. Tiene 63 años, la misma edad que habría cumplido Ricardo.
“Tenemos muchos recuerdos de Malvinas. Momentos lindos, momentos malos. Siempre nosotros estamos hablando de los compañeros. Es difícil, pero tratamos de pelear y llevarlo para adelante”, expresó Argüello.
“Verlos a ellos es verlo a Andrés”
Claudia Andrea Riagada, hermana de Ricardo, contó lo que significó encontrarse con quienes compartieron aquellos días con él.
“Hoy vendría a ser el cumpleaños y tenerlos a ellos hoy acá con nosotros es como tenerlo a Andrés”, expresó.
Claudia no llegó a conocer a su hermano. Por eso, los relatos de quienes estuvieron junto a él en Malvinas le permiten acercarse a aquel joven que partió a la guerra.
“Yo a Andrés no lo conocí y a través de ellos lo tengo un poco más cerca. Yo verlos a ellos es verlo a Andrés, cómo sería Andrés”, relató.
El encuentro también la llevó a recordar a su madre, Celina, quien durante años sostuvo el recuerdo de su hijo y la causa Malvinas.
“Es abrazar un hermano y también, de parte de mi mamá, abrazar un hijo, porque mi mamá no se despidió de Andrés. Tenerlos hoy a ellos es abrazar a una familia”, señaló.
Claudia recordó además el legado que les dejó su madre: “Mientras nosotros sigamos vivos, mientras los chicos sigan recordando a Andrés, la causa de Malvinas no va a morir nunca”.
“Nos queda seguir malvinizando”
Dayana Riagada, sobrina de Ricardo, creció junto a sus abuelos y recordó el compromiso que Celina mantuvo hasta sus últimos días.
“Mi abuela llevó la causa Malvinas hasta lo último, hasta el último día. Así que a nosotros como familia nos queda seguir malvinizando”, sostuvo.
También compartió un recuerdo íntimo de su abuela: “Aun estando enferma concurría a los actos, siempre el 2 de abril nos hablaba. Nosotros veíamos cuando la venían a entrevistar y hoy en día que ya no está, yo miro sus entrevistas para volver a recordar su voz”.
Dayana destacó la importancia de transmitir esta historia a los más chicos.
“Son las futuras generaciones que tienen también que saber de la causa Malvinas. Es un honor seguir llevando la causa, en honor a ella, a Ricardo y a todos los veteranos que siguen”.
Finalmente, se refirió al profundo significado de que el busto haya quedado en la Escuela N.º 17, un lugar que une las historias de Ricardo y de su madre.
“Es un honor que lo hayan traído a la escuela que él concurrió, escuela con internado donde mi abuela también trabajó, donde post guerra, post muerte de Ricardo, seguramente su trabajo ha sido su refugio”.
A 44 años de la Guerra de Malvinas, este homenaje está dedicado a Ricardo Andrés Austin, a los 649 argentinos que dieron su vida en el conflicto y a todos los veteranos que regresaron y continúan llevando la causa Malvinas a cada rincón del país.
“El soldado no muere en el campo de batalla, muere cuando su pueblo lo olvida”.
LC