Este 8 de octubre se cumplen 20 años de la tragedia del Colegio Ecos, uno de los accidentes viales más recordados de la Argentina. El choque ocurrió en la Ruta 11, en el norte de Santa Fe, cuando un micro que trasladaba a estudiantes y docentes de regreso de un viaje solidario al Impenetrable chaqueño impactó de frente contra un camión.
Doce personas murieron aquella noche, entre estudiantes, una docente y los dos ocupantes del camión. Otras 38 resultaron heridas.
Entre quienes sobrevivieron estuvo Antonella Albamonte, que tenía 17 años y volvía en el micro después de participar por tercera vez del viaje solidario organizado por el colegio Ecos.
Según reconstruyó en diálogo con Infobae, aquella noche se había quedado en la parte trasera del vehículo después de seguir por radio el Superclásico entre River y Boca. El equipo de Núñez había ganado 3 a 1 y ella, hincha xeneize, se había ido a dormir de mal humor.
Un golpe seco la despertó. Al principio no alcanzó a comprender qué había ocurrido. Estaba descalza y encontró el asiento y el espacio a su alrededor cubiertos de vidrios.
El impacto había destruido buena parte de la estructura trasera del micro. Los sobrevivientes tuvieron que salir como pudieron, en medio de la oscuridad y con el temor de que el vehículo se incendiara.
La tragedia y sus consecuencias
El accidente ocurrió el 8 de octubre de 2006, en el kilómetro 689 de la Ruta 11, en el departamento Vera. El micro regresaba hacia Buenos Aires después del viaje que los estudiantes habían realizado para llevar donaciones y compartir actividades con una escuela del Impenetrable chaqueño.
Las pericias determinaron que el choque se produjo luego de una maniobra del conductor del micro, que terminó impactando contra un camión Iveco que circulaba en sentido contrario.
El conductor del ómnibus, Oscar Eduardo Atamañuk, fue condenado por homicidio culposo y lesiones culposas. La condena quedó firme en 2023, luego de que la Corte Suprema de Justicia rechazara el último recurso presentado por su defensa. Para los sobrevivientes, sin embargo, el final judicial no significó el cierre de lo ocurrido.
Albamonte contó que continuó con tratamiento psicológico y psiquiátrico durante estos 20 años y que todavía atraviesa consecuencias vinculadas con aquella noche.
El recuerdo de los que no volvieron
La historia también quedó marcada por las familias de los 12 fallecidos. Entre ellos estaba Lucas Levin, de 17 años. Su padre, Sergio Levin, llegó al lugar del accidente y debió reconocer el cuerpo de su hijo.
Después de la tragedia, Levin se involucró en la seguridad vial y durante años formó parte de Conduciendo a Conciencia, organización que nació a partir del reclamo de familiares y sobrevivientes.
La tragedia del Colegio Ecos también dejó una fecha que se incorporó al calendario educativo argentino. Un año después del accidente, el 8 de octubre fue establecido como Día del Estudiante Solidario.
A 20 años del choque, el recuerdo vuelve a poner en primer plano no solo a quienes murieron, sino también a quienes sobrevivieron y todavía conviven con las consecuencias de aquella noche.
Fuente: Infobae.
O.P.