La Fiscalía inició una investigación por abuso sexual, privación ilegítima de la libertad, amenazas, lesiones agravadas por el contexto de violencia de género y desobediencia. Pidió un allanamiento en el domicilio del imputado y su inmediata detención para realizar medidas y llevarlo a audiencia. Este jueves se expuso en audiencia el contexto de la detención, se formalizó la investigación penal y a pedido del Ministerio Público Fiscal, se le impuso al imputado la prisión preventiva por seis meses. El juez consideró demostrados los riesgos de que el acusado intente fugarse o entorpecer el proceso de investigación.
La Fiscalía representada por la fiscal María Bottini, el procurador de fiscalía Ismael Cerda y el funcionario Mauro Beloqui, formalizó la investigación preparatoria atribuyendo al imputado una serie de conductas cometidas entre el 5 y el 6 de octubre en la ciudad de Esquel, enmarcadas en un contexto de violencia de género:
Desobediencia a una orden judicial: El 5 de octubre por la tarde, el imputado concurrió al domicilio de la víctima, violando una prohibición de acercamiento previa dictada por el Juzgado de Familia el 19 de septiembre y que se encontraba plenamente vigente.
Retención y agresiones físicas: Posteriormente, ambos se trasladaron a la vivienda del acusado en el barrio Ceferino. Durante la madrugada del 6 de octubre el sujeto agredió físicamente a la mujer, cerró la puerta con llave y la retuvo contra su voluntad, impidiéndole salir del lugar.
Abuso sexual e intimidación: En ese contexto de encierro y agresiones, el acusado vulneró la integridad sexual de la víctima ignorando sus negativas. Para evitar que la mujer buscara ayuda o formulara la denuncia, recurrió a manipulaciones y amenazas de autolesión.
Fuga de la víctima: Por la tarde del 6 de octubre, aprovechando un descuido del imputado cuando este salió a pedir agua a un vecino, la víctima logró escapar del inmueble.
Durante la audiencia, el imputado hizo uso de la palabra para negar que los hechos hubieran sucedido de ese modo, mientras que su defensa solicitó diversas medidas de prueba para respaldar su postura.
Los fundamentos de la prisión preventiva
A la hora de debatir las medidas de coerción, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva por el plazo de seis meses en base al peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
- Peligro de fuga: La acusación remarcó la falta de arraigo firme del imputado (sin empleo formal y con antecedentes de residencia en múltiples localidades como Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Tecka y Bahía Blanca), sumado a la elevada pena en expectativa —de cumplimiento efectivo— y su actitud violenta al momento del allanamiento.
- Peligro de entorpecimiento: Un informe interdisciplinario del Servicio de Asistencia a la Víctima (SAV) determinó un nivel de "Riesgo Alto" (37 puntos). Además, la Fiscalía enfatizó la necesidad de proteger a la víctima de eventuales presiones o represalias.
Por su parte, la defensa propuso la alternativa de un arresto domiciliario en la localidad de Tecka, calificando la medida solicitada como desproporcionada.
La decisión del Juez
Al dictar la resolución, el juez de la causa hizo lugar íntegramente al pedido de la Fiscalía y dispuso la prisión preventiva del imputado por seis meses. Entre los fundamentos principales se destacaron:
- Suficiencia probatoria inicial: Existen elementos objetivos que respaldan el relato de la víctima, como la constatación médica de lesiones y las verificaciones en la vivienda sobre los cerrojos del inmueble.
- Riesgos procesales confirmados: El débil arraigo y la gravedad de la pena esperada sustentan la posibilidad de fuga.
- Protección efectiva: El magistrado subrayó que el acusado ya había desobedecido una restricción de acercamiento previa e intentado manipular a la víctima. En ese sentido, concluyó que un traslado a Tecka no garantizaba que pueda neutralizarse la seguridad e integridad de la denunciante.