“Y los perros, ¿se reirán?” terminó su temporada en Lago Puelo después de dos meses en cartelera y más de 1.200 espectadores. La obra fue una coproducción entre el Teatro Nacional Cervantes y la Municipalidad, a través del programa TNC Produce en el País, y permitió desarrollar una producción teatral de escala profesional desde la localidad.
El proyecto demandó cuatro meses de trabajo y reunió a artistas, técnicos y trabajadores de la cultura. Durante la temporada, las funciones se realizaron a sala llena.
La obra fue escrita por Agustina Vargas y dirigida por Nadia Lozano. El elenco estuvo integrado por Georgina Bagnato Cabo, Tatiana Videla y Graciela Jacubowicz. La puesta tuvo una intensidad dramática atravesada por las emociones y preguntas que la historia deja abiertas al público.
De una convocatoria nacional al escenario de Lago Puelo
La producción tuvo un recorrido que comenzó mucho antes del estreno. Según contó la directora Nadia Lozano durante las primeras funciones, el proyecto empezó a gestarse más de dos años atrás, a partir de una escena creada por Agustina Vargas que luego se convirtió en el punto de partida de la obra.
La propuesta llegó al programa TNC Produce en el País, una convocatoria del Teatro Nacional Cervantes que recibió más de 60 proyectos de distintos puntos del país. “Y los perros, ¿se reirán?” fue una de las producciones seleccionadas para formar parte de la iniciativa.
El desarrollo en Lago Puelo requirió adaptar el espacio cultural local para recibir la puesta y trabajar en conjunto con el equipo del Cervantes. La producción reunió distintas tareas artísticas y técnicas, desde la escenografía y el diseño sonoro hasta el vestuario, la iluminación y la mediación pedagógica.
Equipo artístico y técnico con participación local
Además de las tres actrices, participaron Lau Toledo, a cargo de escenografía, iluminación y pintura escénica; Iván Holtz, en escenografía; Jazmín Savignac, en diseño y realización de vestuario y maquillaje; y Pablo Kormos, responsable de la composición y el diseño sonoro.
La operación de luces y sonido estuvo a cargo de Germán Cristante. Virginia Bernasconi participó en gestión de producción y mediación pedagógica, mientras que Pampa Díaz tuvo a su cargo la producción local. Agustina Vargas también formó parte del equipo como asistente de dirección.
La directora de Cultura municipal, Graciela Huenchupan, había señalado durante el estreno que uno de los objetivos de la coproducción era generar oportunidades para que artistas y trabajadores culturales pudieran desarrollar proyectos profesionales sin tener que trasladarse fuera de Lago Puelo.
El balance después de dos meses en cartelera
Con más de 1.200 espectadores y funciones a sala llena, la temporada llegó a su fin luego de cuatro meses de trabajo. Desde el Municipio valoraron la experiencia por la convocatoria, la participación de trabajadores culturales y las oportunidades laborales que generó.
El cierre de “Y los perros, ¿se reirán?” deja también el antecedente de una producción seleccionada en una convocatoria nacional que pudo concretarse en Lago Puelo, con participación de artistas y técnicos vinculados a la actividad cultural de la localidad.
O.P.