02 de Noviembre de 2026
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¿Hasta dónde llegó el control? Le revisó el celular y expuso su intimidad en el trabajo

La mujer denunció que su expareja revisó su teléfono y envió capturas de pantalla a su jefe. Tras la presentación, el Juzgado de Paz le prohibió mantener contacto con ella por cualquier medio.

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Un Juzgado de Paz de la zona Andina de Río Negro prohibió a un hombre mantener cualquier tipo de contacto con su expareja, luego de que la mujer denunciara conductas de control, episodios de violencia y una situación en la que el denunciado habría revisado su teléfono celular para enviar capturas de pantalla a su empleador.

 

Según consta en las actuaciones judiciales, el episodio ocurrió durante una visita del hombre al domicilio de la mujer. Allí habría tomado su teléfono, revisado el contenido y enviado imágenes de conversaciones o información almacenada al jefe de ella.

 

La denunciante sostuvo que no se trataba de un hecho aislado. Durante una audiencia ante el juzgado, describió distintas situaciones de control sobre su vida cotidiana, entre ellas cuestionamientos sobre sus vínculos personales, la ropa que utilizaba y los lugares a los que concurría. También relató que recibía llamadas insistentes cuando el padre retiraba al hijo que tienen en común para pasar tiempo con él.

 

 

Separación de cuatro años y conflictos por el cuidado del hijo

La pareja estaba separada desde hacía aproximadamente cuatro años, pero mantenía contacto por cuestiones vinculadas con la crianza del niño. La mujer explicó que había sostenido esa comunicación por el bienestar de su hijo, aunque manifestó que ya no quería continuar en contacto directo con su expareja. Aclaró que no buscaba impedir el vínculo entre el padre y el niño, sino establecer condiciones que evitaran nuevos acercamientos y situaciones conflictivas con ella.

 

Durante la audiencia también se advirtió que no existía un acuerdo judicial ni extrajudicial sobre el cuidado personal del menor. Los encuentros se organizaban de palabra, sin días ni horarios establecidos formalmente.

 

El hombre, por su parte, presentó otra versión de los hechos. Relató que, cuando fue a retirar a su hijo, la madre y la abuela le dijeron que no podía hacerlo debido a una supuesta prohibición judicial. Según su exposición, la situación derivó en una discusión con forcejeos y episodios de violencia.

 

 

También indicó que había realizado una presentación en la Comisaría para dejar constancia de lo ocurrido y que tenía previsto recurrir a un abogado para solicitar la regulación judicial del cuidado personal del niño.

 

Qué resolvió el Juzgado de Paz

Al evaluar las declaraciones y las circunstancias expuestas, el juez consideró necesario dictar una medida cautelar urgente. En su resolución, señaló que la falta de un régimen de comunicación organizado para el cuidado del niño podía propiciar encuentros imprevistos y nuevos conflictos.

 

El magistrado también incorporó la perspectiva de género al análisis, teniendo en cuenta las conductas de control denunciadas por la mujer y el marco legal de protección contra la violencia hacia las mujeres.

 

 

La resolución dispuso que el hombre debe abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con su expareja, tanto presencial como telefónico o digital. La prohibición incluye llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, comunicaciones por redes sociales y cualquier otro medio. Además, alcanza las publicaciones y la difusión de imágenes relacionadas con la mujer o su grupo familiar.

 

Las actuaciones fueron remitidas al fuero de Familia para que continúe el trámite correspondiente, entre otros aspectos, respecto de la organización del cuidado y la comunicación con el hijo que tienen en común.

 

 

O.P.

 

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