06 de Febrero de 2021
opinion |
El Horcón

El Horcón: ¿Y si tenemos carta orgánica?

Nueva columna de opinión.

La Carta Orgánica significa autonomía municipal; con ella se logra un ordenamiento institucional que fija derechos, obligaciones, organización de poderes y determinación de las atribuciones del estado.

 

Si nuestro municipio contara con esta ley suprema tendría más claro objetivos, metas y propósitos de la política y no se daría lugar a tantas ambigüedades como las que hoy existen; con la Carta Orgánica se sentaría una base definitiva de la voluntad esquelense con visión de futuro, se podrían definir verdaderas políticas de estado con cohesión social, desarrollo local y fortalecimiento democrático.

 

Este instrumento legal, además de fijar las pautas para el desarrollo económico, social y político de la ciudad, tiene en cuenta aspectos urbanísticos, turísticos y ambientales. Además, sería propicia para implementar un sistema de contralor interno y otro externo de las cuentas públicas.
Como principio general, las cartas orgánicas rigen desde su sanción, pero en algunas provincias, como es el caso de Chubut, requieren, para su validez, la aprobación o revisión por el órgano legislativo provincial.

 

Esquel ha intentado tener su Carta Orgánica, sin éxito, hasta la fecha. En julio del año 2005 fue sancionada esta Ley suprema para la ciudad, redactada por la Convención Constituyente conformada para ese fin.  La Legislatura Provincial, quien, como señalamos tiene la facultad de aprobarla o no, en esa ocasión, rechazó esta propuesta.
Si bien la anterior Carta Orgánica, que no fue aprobada, puede ser el punto de partida para la nueva, pensar hoy en este tema implica analizar un nuevo contexto con la conjugación de varios factores que van desde lo deseable, lo vigente, lo factible, lo comparado y lo posible. 

 

De decidirse la elaboración de la Carta Orgánica es necesario tener en cuenta que debe ser un instrumento nacido del consenso y con vocación de durabilidad, donde las cuestiones aglutinantes y superadoras primen sobre las coyunturales. Además, necesita ser plural, abierta a distintas visiones y perspectivas del ámbito local; eficaz para cumplir sus fines y con la suficiente flexibilidad para adaptarse a los cambios del futuro.

 

De igual modo, la carta local debe salir de los círculos políticos, técnicos y académicos para abrirse, también, a la sociedad local y generar espacios de diálogos, aprendizajes y construcción colectiva en torno a ella.

 

¿Existe la posibilidad que se reúnan nuevamente a convencionales y tengamos, de una vez, una Carta Orgánica de probada utilidad para los esquelenses?

 


Luego de 15 años del primer intento sería importante y beneficioso para la ciudad tener este instrumento legal, más si se nutre y enriquece de los aportes, no solo de la política, sino también de ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil.

 

 

CHISTE DE YAPA

 

Un señor en un bar grita: - ¡Camarero! Y cuando ve que el camarero se acerca le dice: - Hágame un favor. Encienda el aire acondicionado. El calor es sofocante.
"Encantado, señor", le responde amablemente el empleado y agrega: - Estamos a sus órdenes.
A los pocos minutos nuevamente el señor grita: - Camarero, venga por favor.
Camarero: - ¿En qué puedo serle útil?
Señor: - Apague el aire acondicionado. Hace mucho frío.
Camarero: - Por supuesto señor. Enseguida lo haré.
Al rato el diálogo entre el señor y el camarero sobre el aire acondicionado se repite.
Otro hombre que observa indignado la escena, no puede contenerse y llama al camarero para decirle:
- ¿Cómo tiene tanta paciencia con este pesado? Encender el aire acondicionado, apagar el aire acondicionado, volver a encenderlo, volver a apagarlo.
El camarero amablemente le responde:- Muchas gracias señor, pero no se preocupe. Tenemos la obligación de atender a todos nuestros clientes y estamos encantados de poder hacerlo. Además, le voy a hacer una confesión: no tenemos aire acondicionado.

 

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