12 de Octubre de 2026
sociedad |

La paradoja de la paternidad en Argentina: muchos quieren hijos, pero pocos asumen la crianza diaria

Un relevamiento mostró que el deseo de ser padre convive con una distribución desigual del cuidado. Las mujeres siguen concentrando tareas esenciales, desde atender a los chicos cuando se enferman hasta organizar sus rutinas.

Escuchar esta nota

En Argentina, el deseo de formar una familia no siempre se traduce en una participación equitativa en la crianza. Un estudio elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en el país y la consultora Voices! reveló que el 68% de los hombres considera que tener hijos es uno de los aspectos importantes para alcanzar una vida plena. Sin embargo, solo el 21% reconoce tener un rol activo en las tareas de cuidado.

 

Los resultados muestran una transformación en las formas de entender la paternidad, aunque las responsabilidades cotidianas continúan distribuyéndose de manera desigual. Mientras los juegos y las actividades recreativas aparecen como espacios de mayor participación compartida, las tareas vinculadas con la salud, la higiene y la organización familiar siguen recayendo principalmente en las mujeres.

 

 

Las tareas cotidianas siguen concentradas en las mujeres

 

 

El estudio también consultó cómo se distribuyen las distintas responsabilidades relacionadas con el cuidado de los hijos. Entre las tareas que las mujeres señalaron asumir en mayor medida se encuentran bañarlos y vestirlos, con el 62%; cuidarlos cuando se enferman, con el 61%; llevarlos al médico, con el 60%; cocinar, con el 58%; y comprarles ropa, con el 53%.

 

En contraste, participar en juegos con los hijos fue la actividad que registró una mayor percepción de reparto equitativo entre hombres y mujeres, con un 21% de participación masculina señalado en el relevamiento.

 

La diferencia no se limita a quién realiza cada tarea, sino que también comprende la organización previa. Recordar los turnos médicos, anticipar necesidades, coordinar horarios y garantizar el cumplimiento de las rutinas forman parte de una carga mental que suele permanecer menos visible, pero resulta fundamental para el funcionamiento cotidiano de una familia.

 

Desde las organizaciones que analizaron los resultados advierten que la paternidad atraviesa cambios, aunque todavía persiste una distancia entre el modelo tradicional del padre proveedor y una participación integral en el cuidado.

 

 

La corresponsabilidad también depende de las políticas de cuidado

 

 

La distribución desigual de las responsabilidades familiares tiene consecuencias que exceden el ámbito doméstico. La maternidad puede afectar las oportunidades laborales y la independencia económica de las mujeres, especialmente cuando deben adaptar sus actividades profesionales a las necesidades de crianza.

 

En ese sentido, desde Grow - Género y Trabajo señalaron que las madres suelen asumir las tareas menos visibles y más repetitivas, mientras que los padres pueden quedar asociados con los aspectos más recreativos del vínculo con sus hijos. La organización también planteó la importancia de considerar situaciones como los hogares monomarentales y el incumplimiento de las responsabilidades alimentarias.

 

Por su parte, desde Fundar destacaron que avanzar hacia una distribución más equitativa requiere algo más que acuerdos dentro de cada familia. Las licencias laborales, los espacios de cuidado y la participación del Estado, la comunidad y el sector privado forman parte de las herramientas necesarias para acompañar la crianza.

 

El desafío, según los análisis recogidos en el estudio, consiste en construir una corresponsabilidad que no se limite a repartir las horas de cuidado, sino que incluya también la planificación y las tareas diarias que permiten sostener la vida familiar.

 

 

 

MA

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error