La escritora y docente jubilada Marisa Gómez lanzó su nueva novela, una historia que transita entre la ciencia, los vínculos familiares y el regreso a los orígenes.
Con una extensa trayectoria en educación, la autora sigue desarrollando su mundo escrito y uniendo experiencias de vida: "Llegué en el año 1982 en Esquel con el título de Profesora. Hice mi carrera en la Escuela Politécnica, rendí para vicedirectora, terminé como directora. Después Supervisora, Coordinadora, conformé un equipo de Coordinación de Educación de nivel inicial y también un Profesorado de Educación Técnica Profesional. Y fui, en la Ley de Transformación Educativa, coordinadora de la provincia".
Sobre sus inicios en la literatura, contó: "Toda la vida fui lectora, siempre tuve pasión por la lectura, pero una cosa es la lectura y otra muy distinta es la escritura. Me animé a empezar a escribir y a hacer mis primeros pasos. Lo hice con Nené Guitart, a quien realmente admiro por su conocimiento".
Y agregó que el camino continuó con Daniela Della Bruna, "otra persona que también admiro, ligada también a las letras, pero más a la poesía".Recordó su primera experiencia novelística: "La aventura de una novela propia que salió en 2020: la primera novela de una trilogía. Titita, después de los dos años Titita y más, para cerrar Yo soy Maruca, completar la trilogía. Hay un hilo conductor en esa trilogía, la protagonista es una nena, está escrita en primera persona, en la primera novela tiene seis años, después va creciendo ocho años para terminar en la edad de la adolescencia".
Mejor que nunca: una novela ficcional, pero con nexos en su vida
Sobre su nuevo trabajo, ya disponible en las explicó: "Después de un año me animé a hacer un proceso completamente distinto, con esta novela 'Mejor que Nunca', con Editorial Enero. Es una experiencia completamente distinta, hay editoriales que hacen aperturas una o dos en el año para manuscritos".
El proceso de corrección fue clave: "La corrección sistemática de Nené, taller que yo trabajo todos los viernes junto con Nené, Vera Palmieri y Gerardo Tambuzzi. Y vamos avanzando en todo lo que sea corrección".
Sobre la recepción de la editorial, dijo: "Les pareció interesante la novela, les gustó el tema de la intriga, lo verosímil, las situaciones. Los segundos personajes como por ejemplo pueden ser las vías del tren, la ruta 11, el calor, los girasoles. Empezamos con una coedición".
La trama tiene como protagonista a Elena Beltramo, una doctora en física que toda su adolescencia, su niñez la hizo en su pueblo y se fue a estudiar: "Y después fue abriendo nuevas posibilidades hasta que llegó al laboratorio El CEM, un laboratorio de física el más grande del mundo que se encuentra en Ginebra en el límite con París".
El conflicto surge cuando debe volver: "Toda su historia estuvo relacionada con ese laboratorio, con las investigaciones y de golpe a sus 50 años, tiene que regresar a su pueblo. No por una decisión propia, sino porque se lo pide su hermana. Su hermana durante 30 y pico de años se encargó de sus papás, del papá y la mamá, pero de pronto se presenta un proyecto relacionado con inseminación y se va a Nebraska".
Ese regreso la confronta con su pasado: "Su hermana regrese y se encuentra con su pueblo, que hace años que no veía, con este calor que a ella ya no le gustaba, con su ruta 11, con un hotel que es completamente distinto, con sus compañeros de secundaria y con sus papás de 85 y 80 años, envejecidos, a los cuales les cuesta reconocer, les cuesta entender cómo actúan, les cuesta entender cómo piensan. Porque la imagen que ella tenía era una imagen de la historia, del pasado, y esa es la imagen que tenía de los papás".
En la novela, explicó, hay una evolución constante: "Y lo interesante en la novela es que se va haciendo con una reconversión. Hay un movimiento con los personajes en función de las necesidades y de lo que piensan. Hay una transformación de todos, de los padres, de las dos hijas".
El quiebre de la protagonista es central: "Y de golpe, ella, que es totalmente racional, que trabajó años y que pensaba que era el fin último, todo lo que sería relacionado con la física y su laboratorio, la despiden por mail. Y ahí empieza todo un juego con los distintos paradigmas que se entrecruzan en todos los personajes. Ese paradigma racional que a uno le sirve como para ir avanzando en la vida, y este otro emocional que no podemos entender qué nos pasa, cómo nos pasa y las decisiones que tomamos. Todos los personajes, en definitiva, siempre están en tensión y en fuego estos dos paradigmas".
Sobre su forma de escribir, reflexionó: "Yo estoy convencida de que cuando uno escribe, de alguna manera, escribe sobre uno mismo. Escribe más que sobre uno mismo, sobre el lugar conocido. Sobre lo que uno conoce, lo cercano, porque en lo cercano uno tiene más elementos para analizar, para juzgar. Y eso es lo que de alguna manera queda entre líneas, independientemente de que no sea la vida de uno".
Finalmente, anunció la presentación y dónde conseguir el libro: "La presentación la hacemos en noviembre. Vamos a confirmar fecha y lugar. Ya está en las editoriales. Lo llevé a Las Mutisias, donde se exponen todos los artículos regionales, en calle 25 de mayo. Librería Macayo y Chiquitín Libros, que está a la vuelta".