La posible llegada de Uber a Esquel abrió un debate sobre el transporte y sus implicancias laborales y económicas. La concejal Silvana Sánchez Albornoz aclaró que, hasta el momento, no hay iniciativas presentadas en el Concejo Deliberante para modificar la ordenanza de taxis y remises ni para incorporar la plataforma.
“En el Concejo no hay ningún proyecto de modificación aún de la ordenanza que tenemos de taxis y remises ni de la llegada de Uber”, señaló. Sin embargo, consideró que la discusión responde a dos realidades: la necesidad de generar ingresos ante la falta de empleo y las dificultades económicas de los vecinos para afrontar las tarifas actuales del transporte.
En ese sentido, advirtió sobre las condiciones laborales de quienes trabajan mediante estas aplicaciones. “Es un supuesto trabajo que no tiene y que no otorga ningún tipo de derechos laborales”, afirmó, y definió esta modalidad como una forma de precarización.
Al mismo tiempo, reconoció que la pérdida de poder adquisitivo lleva a muchas personas a buscar alternativas más económicas para trasladarse. Según planteó, hay vecinos que necesitan viajar para trabajar, asistir a centros de salud o acompañar las actividades de sus hijos, pero no pueden afrontar los costos de taxis y remises.
La concejal también señaló diferencias entre el sistema tradicional y las plataformas digitales. “Pasan de ser ciudadanos a ser usuarios y consumidores de un sistema que está totalmente desregulado, porque el Estado no controla, no fija tarifas ni fija ningún tipo de control”, expresó.
Frente a este escenario, Sánchez Albornoz dirigió sus preguntas al intendente Matías Taccetta, quien anunció la posible llegada de Uber la semana pasada. La edil planteó la necesidad de evaluar qué sucederá con los taxis y remises, la recaudación municipal y las consecuencias sociales, económicas y laborales de una eventual implementación.
“Yo creo que no hacer nada no es una solución”, sostuvo. En esa línea, remarcó que el Concejo necesita una iniciativa concreta para comenzar a debatir cómo funcionaría el servicio y si estará sujeto a algún tipo de regulación.
“Hay que abordar el tema con la mayor seriedad posible, con la mayor responsabilidad, porque atrás de este tipo de decisiones, que uno parece que son actualizaciones de tecnología, en realidad hay personas”, concluyó, al pedir que se contemplen tanto las necesidades de los trabajadores del volante como las de los vecinos que buscan una alternativa de transporte más accesible.
R.G