Cada 27 de octubre se celebra el Día del Gato Negro, una fecha que invita a mirar más allá de las supersticiones y conocer mejor a estos felinos. Asociados durante siglos con la mala suerte y la brujería, todavía cargan con prejuicios que pueden influir en las posibilidades de ser adoptados, especialmente cuando se acerca Halloween.
Sin embargo, el color de su pelaje tiene una explicación biológica y no dice nada sobre su carácter. Como cualquier otro gato, cada uno tiene sus propias conductas, necesidades y formas de relacionarse con las personas.
Por qué algunos gatos tienen el pelaje negro
El color oscuro del pelo se debe a la melanina, el pigmento que determina distintas tonalidades. En particular, la eumelanina es responsable de los tonos negros y marrones oscuros.
Una investigación publicada en 2003 en la revista científica Current Biology estudió las bases genéticas del melanismo en felinos e identificó una variante del gen ASIP vinculada con el pelaje negro de los gatos domésticos. En otras especies, como los jaguares, la coloración oscura puede relacionarse con variantes de otro gen, llamado MC1R.
También puede ocurrir que un gato negro tenga reflejos marrones, rojizos o cobrizos, sobre todo después de pasar tiempo al sol. Este fenómeno se conoce como rusting y, por lo general, no indica una enfermedad. De todos modos, si el pelaje cambia de manera repentina o aparecen alteraciones en la piel, es conveniente consultar con un veterinario.
Otra confusión frecuente es pensar que todos los gatos negros pertenecen a la raza Bombay. Aunque estos animales se caracterizan por su pelo negro, corto y brillante, y sus ojos generalmente cobrizos o dorados, la mayoría de los gatos negros no son de esa raza.
¿El pelaje negro los protege del sol?
La pigmentación oscura puede ofrecer cierta protección frente a la radiación ultravioleta, pero no vuelve a los gatos inmunes a los daños solares.
Los gatos blancos y aquellos con zonas de piel poco pigmentada tienen mayor riesgo de sufrir lesiones por exposición prolongada al sol. Entre ellas se encuentra el carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel que suele afectar las puntas de las orejas, la nariz y los párpados.
Por eso, es importante evitar la exposición solar excesiva y prestar atención a la aparición de costras, heridas o lesiones que no cicatrizan, en particular en las orejas y la nariz.
El prejuicio que puede dificultar las adopciones
El llamado Black Cat Bias, o sesgo contra los gatos negros, describe una desventaja que estos animales pueden enfrentar al momento de encontrar una familia. No es una enfermedad ni una condición veterinaria, sino un fenómeno asociado con prejuicios culturales y percepciones humanas.
Un estudio publicado en 2020 en la revista Animals analizó los registros de 7.983 gatos que ingresaron a un refugio público de Kentucky, Estados Unidos, entre 2010 y 2011. En esa muestra, los gatos negros presentaron una menor proporción de adopciones que los blancos: el 10% frente al 18,8%, respectivamente.
Las supersticiones son una de las posibles explicaciones, aunque también influyen otros factores, como la manera en que se perciben los animales y cómo se ven en las fotografías de adopción.
Una investigación publicada en 2026 en la misma revista exploró estas percepciones mediante imágenes de gatos presentadas a 1.004 personas en Estados Unidos. Los participantes tendieron a considerar menos adoptables a los gatos negros y les atribuyeron con mayor frecuencia emociones como miedo o enojo. Los investigadores plantearon que la dificultad para distinguir sus expresiones faciales en las fotografías podría influir en esa impresión.
Los resultados corresponden a estudios realizados en Estados Unidos y no permiten afirmar que ocurra exactamente lo mismo en todos los lugares. Sin embargo, muestran cómo las percepciones pueden influir en las decisiones de adopción.
El color no define su personalidad ni su capacidad para establecer vínculos. El Día del Gato Negro propone, precisamente, dejar de lado las creencias sin fundamento y pensar en estos animales desde el bienestar y la adopción responsable.
O.P.