La búsqueda de José y Leo, los dos hermanos de 10 y 12 años desaparecidos en el río Gallegos, terminó con un desenlace trágico este jueves por la mañana, luego de que los equipos de rescate localizaran los cuerpos de ambos niños.
El primer hallazgo se produjo durante un sobrevuelo en helicóptero, que permitió divisar uno de los cuerpos en la zona de búsqueda. Horas después, cerca de las 11, el Gobierno de Santa Cruz confirmó que también había sido encontrado el segundo hermano.
La búsqueda había comenzado el domingo 25 de octubre, cuando los dos chicos fueron arrastrados por la corriente mientras se encontraban en el agua junto a otros dos adolescentes, en el sector conocido como La Toma, ubicado a unos 30 kilómetros de Río Gallegos.
Durante los días de rastrillaje, los equipos de emergencia enfrentaron distintas dificultades, entre ellas la fuerza de la corriente, la escasa visibilidad bajo el agua y las características del lecho del río. Además, las tormentas y la actividad eléctrica obligaron a interrumpir algunas inmersiones por cuestiones de seguridad.
El miércoles, las autoridades habían delimitado un área prioritaria, identificada como “punto cero”, para concentrar las tareas de los buzos. La zona fue definida a partir de testimonios y de los indicios obtenidos durante los rastrillajes.
En el operativo también participaron profesionales de la salud y de psicología, que brindaron asistencia y contención a la familia de los niños ante la difícil situación.
RG