Alumnos de la Escuela Politécnica de Esquel finalizaron un proyecto de prácticas profesionalizantes que permitió obtener la aprobación de los planos de subsistencia correspondientes a la sede del barrio Badén. El trabajo incluyó documentación técnica, visitas al lugar y gestiones ante las áreas municipales de Planeamiento Urbano, Catastro y Obras Particulares.
La iniciativa había comenzado el año pasado y fue retomada por los estudiantes de la actual promoción, quienes realizaron las correcciones solicitadas por el Municipio hasta conseguir la aprobación definitiva el jueves 29 de octubre.
Facundo Torres, profesor de la institución, acompañó a los alumnos durante el proceso, en el marco de las prácticas profesionalizantes del último año de la especialización Maestro Mayor de Obras.
“Lo que surgió acá en la escuela fue básicamente una tarea, un trabajo tipo pasantías, que incluye todas las incumbencias que tiene uno como profesional, como Maestro Mayor de Obras”, explicó.
El docente destacó el compromiso de los estudiantes y su capacidad para aplicar los conocimientos adquiridos durante la formación. “Uno como profe lo único que hace es guiarlos, y ellos ya en el séptimo año ponen en conocimiento todos los aprendizajes que han aprendido en el trayecto escolar”, señaló.
Bianka Limarieri y Naiara Calderero, alumnas de séptimo tercera, contaron que el proyecto demandó varios meses de trabajo. La tarea consistió en continuar con la documentación iniciada por la promoción anterior y resolver las observaciones realizadas por el Municipio.
Entre las correcciones debieron revisar medidas internas, cámaras de inspección, válvulas de retención, estructura del techo y sectores donde estaban previstas demoliciones. Para ello, realizaron visitas a la sede y dividieron las tareas: una parte del curso se ocupó de las verificaciones en el lugar y otra mantuvo el contacto con las dependencias municipales.
“Un trabajo en equipo”, resumieron las estudiantes, quienes también valoraron el acompañamiento del profesor durante todo el proceso.
La experiencia les permitió conocer de cerca las gestiones y los procedimientos que forman parte del ejercicio profesional. “Si se sigue con la carrera de maestro mayor de obra estás constantemente en comunicación con la municipalidad, así que es algo que nos ayudó mucho a todos”, destacaron.
Torres también agradeció a la promoción anterior, a la escuela y al arquitecto Ochoa, docente jubilado de la institución, quien aportó su firma como representante técnico. Los alumnos realizaron las tareas de dibujo y documentación necesarias para avanzar con la presentación.
“Se dio un trabajo lindo, porque es lo que hacemos día a día nosotros, lo que nos dedicamos a esto. Entonces se dieron todas las condiciones para hacer un trabajo de cero y, bueno, ver a fondo todas las etapas en Catastro, Planeamiento Urbano, obras particulares”, expresó.
Finalmente, el profesor remarcó la importancia de haber podido completar una iniciativa que había generado expectativas en quienes aguardaban los planos aprobados.
“Si las cosas arrancan hay que terminarlas”, sostuvo, y concluyó: “Había gente muy ilusionada esperando los planos que salieron. Así que, bueno, estamos muy contentos”.
RG