En la provincia de Buenos Aires, una investigación permitió desarticular una maniobra de extorsión que tenía como principales protagonistas a presos alojados en cárceles bonaerenses. Los acusados contactaban a hombres que consultaban perfiles de servicios sexuales en una página web y luego les exigían dinero mediante amenazas contra ellos y sus familias.
La investigación permitió identificar a tres internos que participaban de las maniobras, detener a dos mujeres que recibían las transferencias y realizar seis allanamientos. Durante los procedimientos también se secuestraron cinco teléfonos celulares.
La causa está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 19, conducida por el fiscal Ignacio Torrigino.
Amenazas para conseguir transferencias
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, los acusados utilizaban perfiles falsos publicados en una página de servicios sexuales para obtener información de potenciales víctimas. Luego las contactaban y les reclamaban dinero, incluso cuando no se había concretado ningún encuentro.
Uno de los extorsionadores se identificaba como "Carlos González" y le exigía plata a un hombre por haber consultado los precios del sitio. Para intimidarlo, mencionaba a integrantes de su entorno familiar y hasta una dirección particular.
En uno de los audios incorporados al expediente se escucha la advertencia: "¿No querés que vaya la gente de cobranza a tu casa? Ahí te llamo y lo arreglamos de buena manera".
Otra de las grabaciones muestra el nivel de presión que ejercían para conseguir los pagos. "Pensá en tu familia", le decía uno de los involucrados a una víctima mientras le reclamaba el dinero que todavía faltaba transferir.
Una víctima pagó $200.000
Según trascendió de la investigación, uno de los hombres extorsionados llegó a transferir $200.000 ante las intimidaciones recibidas.
El circuito consistía en captar usuarios mediante perfiles publicados en la página, conseguir sus datos y posteriormente utilizarlos para exigirles dinero bajo la amenaza de posibles represalias.
Los seis allanamientos realizados permitieron avanzar sobre la estructura de la maniobra. Como resultado, dos mujeres quedaron detenidas por su presunta participación en la recepción de las transferencias, mientras que tres internos fueron identificados como integrantes de la organización.
Los cinco celulares secuestrados serán elementos de interés para profundizar la investigación sobre las comunicaciones y el funcionamiento de la presunta red de extorsión.