Durante la mañana del sábado 7 de noviembre, la Reserva Natural Urbana Laguna La Zeta, en Esquel, fue escenario de un ejercicio interinstitucional de búsqueda y rescate que reunió a organismos de seguridad, equipos de emergencia y grupos especializados de la región.
La actividad permitió poner en práctica procedimientos de localización de personas, rastrillajes terrestres, utilización de drones, intervención de perros especializados y sistemas de comunicación, en un entorno natural que presenta desafíos particulares ante una emergencia.
Participaron Bomberos Voluntarios de Esquel y Trevelin, Defensa Civil, Protección Ciudadana, Policía del Chubut, equipos de Búsqueda y Rescate Esquel-Trevelin, Huella Cero de Trevelin, representantes del Parque Nacional Los Alerces, radioaficionados y montañistas, junto a operadores de drones que aportaron equipamiento y experiencia.
Entre los presentes estuvo Marcelo Carrión, director de Defensa Civil de Esquel, acompañando el desarrollo de una jornada en la que cada institución pudo aportar sus conocimientos y conocer de cerca la tarea de los demás equipos.
El valor de quienes enseñan y comparten su experiencia
Más allá de los procedimientos realizados, uno de los momentos significativos llegó con las palabras de González, quien expresó su agradecimiento a las personas e instituciones que hicieron posible el entrenamiento.
En su reconocimiento mencionó a Marcelo Carrión, a la Jefatura de Policía, a Bomberos, a los operadores de drones, a los radioaficionados y a la familia O'Brien, que colaboró con el puesto de comando.
Sin embargo, sus palabras fueron más allá de los agradecimientos institucionales. González puso el acento en algo que muchas veces pasa inadvertido: la decisión de hombres y mujeres de dedicar su tiempo libre a enseñar y transmitir lo aprendido durante años de trabajo.
“Y tener ustedes la voluntad de dedicar un fin de semana a que nosotros aprendamos, eso no lo hace cualquiera”, expresó.
Una reflexión que resumió el espíritu del encuentro y permitió dimensionar el compromiso de quienes, desde distintas funciones, contribuyen a que otros estén mejor preparados para intervenir cuando una persona necesita ayuda.
La jornada también permitió fortalecer los vínculos entre instituciones de Esquel y Trevelin, una tarea fundamental en una región donde la geografía, las condiciones climáticas y las actividades al aire libre pueden presentar situaciones complejas.
El ejercicio concluyó con una comunicación radial de Pauli, quien anunció: “Simulacro finalizado, simulacro finalizado”.
Detrás de esas palabras quedó mucho más que una práctica de búsqueda y rescate: horas de preparación, conocimientos compartidos y la voluntad de trabajar juntos.
Porque cuando se trata de salvar vidas, cada experiencia transmitida, cada aprendizaje y cada mano dispuesta a colaborar pueden marcar la diferencia.
LC