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14 de Junio de 2020
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Argonauta

Una película, una serie, un libro

Volvieron los bares, restaurantes y cafés, lugares de inspiración para muchas de estas obras.

En esta semana, volvió a la vida, en varias ciudades de Chubut, un mundo especial: el hábitat natural de escritores, cineastas, guionistas y más. Se trata del mundo de los cafés, bares y restaurantes, donde genios y artistas se han reunido toda su vida para discutir, conversar y dar forma a sus más grandes obras.

 

Aunque es fácil conseguir que te lleven un café o comida a tu casa, cualquier escritor que se precie diría que no es lo mismo que sentarse en la ventana de un café o un bar y ver la vida de las personas, como fuente de inspiración. Como diría el maravilloso genio de Ernest Hemingway: "No te molestes con las iglesias, los edificios del gobierno o las plazas: si quieres aprender sobre una cultura, pasa una noche en sus bares”.

 

Así, para celebrar esta reapertura, les recomendamos una película, una serie y un libro que transcurren en estos lugares.

 

 

La película de la semana

 

 Un viaje de diez metros (Título original: The Hundred-Foot Journey)

 

Pese a ser una historia sencilla (como buena comedia dramática), la grandiosa Helen Mirren le da un giro especial a esta película, basada en una novela.

 

Hassan Haji es un joven que nació sobre un modesto restaurante de Bombay, donde cocinaba su abuelo. Sus primeros recuerdos están relacionados con los olores y sabores provenientes de ese lugar. Sin embargo, la tragedia obliga a la familia a mudarse fuera de la India y, luego de viajar por el mundo, deciden quedarse en una pequeña ciudad de Francia.

 

Deciden continuar con el negocio familiar y abrir un restaurante hindú económico frente a un tradicional restaurante francés, dirigido por una chef famosa, Madame Gertrude Mallory. Como es de esperarse, comienza una guerra entre ambos locales, que marcará el panorama para mucho humor y varios momentos dramáticos.

 

Muchos giros, felices y tristes, darán forma a una película familiar bien actuada y con un dulce guión.
 

 

Recomendada para: toda la familia.

 

Quiénes deben verla: quienes disfruten de películas con un contenido fácil de seguir, pero bien hechas.

 

Puntajes: IMDB - 7.3 de 10; Rotten Tomatoes - 81%; Filmaffinity - 6.2 de 10

 

 

La serie de la semana

 

Friends

 

Quizá el café más famoso de toda la televisión, Central Perk es el lugar donde ocurren muchos de los eventos que llevan el hilo de la famosísima serie Friends. Sobre esta serie, hemos descubierto que, en ocasiones, ocurre algo particular: su fama la precede y, pese a estar muy bien recomendada, mucha gente ve uno o dos capítulos cuando los pasan por televisión y pierde de inmediato el interés.

 

Nada más errado. El tema con Friends es que no es una comedia como Dos hombres y medio (Two and a Half Men), Las chicas de oro (Golden Girls) u otras del estilo, en las que uno puede comenzar y terminar en cualquier capítulo, sin que sea necesario volver dos o tres temporadas atrás para comprender lo que ocurre. La brillantez de Friends está en que es una comedia que arrastra una historia: la gracia depende de estar involucrado con sus personajes, comprender de dónde vienen y a dónde quieren llegar, cuáles son sus deseos, sueños y problemas. Ver un capítulo o dos sueltos no le hace justicia, en absoluto.

 

Básicamente, se trata de la vida de seis amigos. Por ende, el título, Friends, simplemente, Amigos. Por lo general, quien ve Friends elige un personaje, el que más lo hace reír o con el que más se identifica: entre Phoebe, Chandler, Joey, Rachel, Ross y Monica, pasarán muchos otros, pero sus vidas siempre seguirán entrelazadas. Mucho de esto ocurrirá en sus departamentos de Nueva York y en sus lugares de trabajo, y mucho, también, en Central Perk, el café en el que se encuentran.

 

La serie es imperdible, esos clásicos de la comedia que se siguen y seguirán viendo en los años venideros.
 

 

Recomendada para: jóvenes y adultos.

 

Quiénes deben verla: quienes vean todas las series de culto, quienes disfruten de comedias simples, pero bien llevadas a cabo.

 

Quiénes no deben verla: quienes no tengan ganas de ver series largas (tiene 10 temporadas con varios capítulos, aunque son breves).

 

Puntajes: IMDB - 8.9 de 10; Rotten Tomatoes - 94%; Filmaffinity - 8.2 de 10

 

 

El libro de la semana

 

 

París era una fiesta – Ernest Hemingway

 

Las hojas se pudrían de lluvia por el suelo, y el viento arrojaba lluvias al gran autobús verde en la parada de término, y el Café des Amateurs se llenaba y el calor y el humo de dentro empañaban los cristales. Era un café tristón y mala sombra, y allí se agolpaban los borrachos del barrio y yo me guardaba de entrar porque olía a cuerpo sucio y la borrachera olía a acre. Los hombres y mujeres que frecuentaban el Amateurs andaban bebidos casi siempre, o sea siempre que el dinero les alcanzaba; generalmente pedían vino, litros o medios litros.

 

Volvemos a Hemingway porque creemos que, en la historia, hubo pocos escritores tan apasionados por los bares como el autor de Por quién doblan las campanas, El viejo y el mar, Adiós a las armas, Fiesta y tantos excelentes libros más.

 

París era una fiesta es un compilado de memorias de cuando Hemingway vivió en París con su primera esposa. Aquí, se encuentran todas las menciones a la famosa “generación perdida”, todas las personas que sobrevivieron a la Primera Guerra Mundial, como Gertrude Stein, Scott Fitzgerald y más. Medianoche en París, la famosa (y muy buena) película de Woody Allen, estuvo inspirada en este libro.

 

El primer subtítulo es “Un buen café en la Place Saint-Michel”, y estos cafés, como el Café des Amateurs y la Closerie des Lilas, serán los escenarios para este retrato de la capital francesa. Todo el tiempo, Hemingway observa a la gente que lo rodea, a las bellas mujeres y a los grandes artistas.

 

Las gentes que había en los cafés mayores acaso pensaran en lo mismo, o acaso se contentaban con estar sentados y beber y hablar y darse el gusto de que los demás las vieran. Las personas que a mí me eran simpáticas, pero no conocía, iban a los grandes cafés porque allí podían estar solas y estar juntas.

 

Un pequeño retrato de la vida del autor sirve para entenderlo mejor y descubrir, como dijimos al principio, la verdadera cultura de París en la época.

 

De yapa: el libro ya no paga derechos de autor en Argentina, así que está disponible gratis en Internet (basta con buscar, en Google, “París era una fiesta PDF”). No hay excusa.
 

 

Recomendado para: jóvenes y adultos.

 

Quiénes deben evitarlo: es un libro de anécdotas que quizá no tiene un hilo conductor excepto al mismo Hemingway. 

 

Quiénes deben leerlo: la narrativa y las descripciones son prodigiosas. Lo disfrutarán, especialmente, quienes hayan ido a París alguna vez y tengan algo de melancolía.

 

Puntaje: Goodreads - 4.04 de 5

 

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