19 de Julio de 2020
opinion |
Argonauta

Una película, una serie, un libro

Recordando el atentado de la AMIA, presentamos obras relacionadas con la violencia y la injusticia social.

Desde tiempos inmemoriales, en el mundo ha habido injusticia. En la filosofía, ha sido un tropo común: la justicia es sumamente difícil de definir, pero la injusticia, en cambio, es fácilmente reconocible.

 

En nuestro país, una de las mayores injusticias históricas y que todavía no se logra rectificar es el atentado a la AMIA, que cumplió su aniversario este sábado 18 de julio. En él, fallecieron 85 personas y 300 salieron heridas, a causa de un bombardeo considerado el mayor ataque contra miembros de la comunidad judía fuera de Israel desde la Segunda Guerra Mundial. En este ataque, la injusticia fue y sigue siendo la absoluta protagonista: hubo tantas irregularidades en la investigación que, finalmente, todos los imputados quedaron libres, y esto continúa al día de hoy.

 

La injusticia parece no desvanecerse jamás: siempre hay personas luchando, día a día, por sus derechos. Esta semana, se cumplieron tan solo 10 años (demasiado poco) del matrimonio igualitario en Argentina, y el movimiento Black Lives Matter continúa vigente en Estados Unidos, contra infinitos y terribles casos de violencia policial.

 

Los escritores, guionistas y directores, históricamente, han tomado el tema de la injusticia y lo han retratado con crudeza, para mostrar el sufrimiento de las víctimas, desde lo físico hasta lo psicológico. En esta ocasión, te traemos una película, una serie y un libro que muestran, con historias reales, retratos de injusticias: algunas, más optimistas, otras, no tanto.

 

 

La película de la semana

 

La dama de oro (Título original: Woman in Gold)

 

Quizá haya muchas películas mejores sobre injusticia, como Milagros inesperados, 12 años de esclavitud, Matar a un ruiseñor y muchas otras. Sin embargo, nos gusta La dama de oro porque muestra la perspectiva de una mujer que, pese a llevar una buena vida, a no faltarle nada y a haber superado las vicisitudes, sigue sufriendo por la restitución histórica que se le debe, representada en una pintura del pintor austríaco, Gustav Klimt, que retrataba a su tía, Adele Bloch-Bauer.

 

La pintura había sido robada a su familia por los nazis en Viena y, por motivo de dos testamentos conflictivos, uno previo a la invasión nazi y otro posterior, se produjo una batalla legal para ver quiénes eran sus verdaderos dueños: si el gobierno austríaco o una anciana mujer, obligada a dejar su país.

 

La historia es completamente real: María Altmann es la verdadera protagonista, representada por Helen Mirren. La refugiada judía austriaco-estadounidense luchó casi 10 años por recuperar lo que se le debía. No se trataba de dinero, pese al inmenso valor de la pintura. Se trataba, pura y exclusivamente, de restitución.

 

La protagonista se ve asediada por el pasado, pese a tener un buen presente: no dejó que las desgracias que ocurrieron en su vida la definieran, pero, sin embargo, sabe que su familia y sus amistades sufrieron un destino mucho peor que el suyo.

 

La película tiene grandes actuaciones y la historia es atrapante.

 

Recomendada para: adultos y jóvenes.

 

Quiénes deben verla: quienes quieran ver una película con contenido, pero liviana.

 

Quiénes no deben verla: quienes no disfruten de las películas dramáticas.

 

Puntajes: IMDB - 7.3 de 10; Rotten Tomatoes - 79%; Filmaffinity - 6.3 de 10

 

 

La serie de la semana

 

Así nos ven (Título original: When they see us)

 

Esta miniserie de Netflix también se basa en una cruda historia real. Cinco adolescentes de Harlem, un barrio de Nueva York, fueron acusados de un espantoso ataque en Central Park, cuando una mujer que salió a correr fue encontrada golpeada y violada, y quedó en coma durante 12 días. Cuando se despertó, no recordaba nada de lo ocurrido.

 

Los cinco adolescentes eran afroamericanos y latinos, dos minorías históricamente rechazadas en Estados Unidos (y en muchos lugares más). Tenían tan solo entre 14 y 16 años. Se encontraban en el parque, con una pandilla de 30 personas en total, y habían causado leves disturbios.

 

La policía se apresuró para encontrar a los culpables, en un caso que se volvió público rápidamente: la fiscal, entonces, eligió, prácticamente a dedo, a estos cinco menores, cuyo ADN ni siquiera coincidía con el encontrado en la víctima y sin ningún testimonio o prueba que sostuviera su teoría.

 

Una interrogación de horas y horas (demasiadas) los forzó a mentir y confesar una participación que no habían tenido. Fueron sentenciados, y estuvieron entre seis y trece años en prisión.

 

En 2001, un hombre que cumplía cadena perpetua por violaciones y asesinato, decidió confesar el crimen. Al principio, fue escuchado con escepticismo, pero contó el hecho con un lujo de detalles mayor que el filtrado en la prensa y dijo haber actuado solo. Para sorpresa de los investigadores, su ADN coincidía con el encontrado en la víctima. Los jóvenes, así, habían perdido, cada uno, al menos seis años de su vida, injustamente.

 

La serie es devastadora, en especial durante los testimonios sobre los momentos pasados en la sala de interrogaciones y en prisión. Está más vigente que nunca hoy, cuando injusticias así continúan.

 

Recomendada para: adultos.

 

Quiénes deben verla: quienes quieran conocer más sobre este hecho, muy mediático, y sobre la desigualdad racial.

 

Quiénes no deben verla: quienes no tengan interés en los crímenes reales.

 

Puntajes: IMDB - 8.9 de 10; Rotten Tomatoes - 96%; Filmaffinity - 8.0 de 10

 

 

El libro de la semana

 

Los herederos de la tierra - Ildefonso Falcones

 

“También se prendió fuego a las puertas de la judería. Las calles que confluían en la plaza de Sant Jaume, a rebosar, no fueron capaces de asumir la riada de gente que pretendía huir. Empezó a cundir el pánico. Tanto el veguer con sus soldados como los concelleres de la ciudad que habían acudido a negociar con los amotinados temieron por su vida y desampararon la judería”.

 

Este libro lleva al lector por la vida de Hugo Llor, un joven que quiere ser constructor de barcos, pero pierde todo frente a la venganza de una familia, que nada tenía que ver con él. De manera similar a La catedral del mar (ya que es su continuación), muestra cómo Barcelona, en la época, estaba invadida completamente por la injusticia.

 

Obligado a dejar su trabajo, Hugo es acogido por la comunidad judía de Barcelona, inmensamente segregada del resto de los habitantes. Desde 1391 hasta 1492, en esta ciudad, hubo asaltos a los barrios en que vivían los judíos, llamados juderías. Estos ataques fueron extremadamente violentos. En 1492, los judíos llegaron a ser completamente expulsados de la ciudad por los Reyes Católicos.

 

Las descripciones del libro son detalladas y, algunas, sumamente crudas. La vida del protagonista está rodeada por desgracias que parecen no tener fin y toda Barcelona sufre la desigualdad, económica, social y religiosa. El libro, fiel al estilo de Falcones, es sumamente dramático y mantiene al lector en vilo, mezclando con mucha precisión la historia de la ciudad y de las monarquías españolas.

 

Puntaje: Goodreads - 3.91 de 5

 

 

Yapa: como libro, también pensamos en recomendar una historia de atentado, pero muy lejos de Argentina. Este atentado ocurrió hace tan solo 25 años, en Tokyo, Japón: se trata del atentado con gas sarín en el metro de esta ciudad, donde, en cinco ataques simultáneos, trece personas fueron asesinadas, cincuenta quedaron gravemente heridas y casi mil presentaron problemas temporales de visión. En Underground, un excelentísimo libro, Haruki Murakami muestra de manera muy particular la historia de los japoneses luego del ataque: toma los testimonios puros de involucrados, y, así, presenta un retrato de la psiquis japonesa actual. En ningún momento escribe ficción: simplemente es una crónica, pero de mentes incomprensibles para la visión occidental.
Es un libro brillante, pero al no ser precisamente una novela, sino más bien una obra periodística, la dejamos como yapa.

 

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