Un vecino de Dina Huapi se llevó una sorpresa al encontrar un chinchillón en el patio de su vivienda. El animal permaneció sobre un cerco durante un rato y luego se retiró por sus propios medios, sin generar inconvenientes.
El ejemplar llamó la atención por su presencia en un sector urbanizado, ya que esta especie suele habitar ambientes rocosos y escarpados de la región cordillerana.
Desde el Parque Nacional Nahuel Huapi explicaron que el chinchillón, también conocido como vizcacha de la sierra, es un mamífero de tamaño mediano, con cuerpo robusto, ojos grandes, orejas largas y una cola con pelos más gruesos en la punta.
Su pelaje es denso y suave, con tonalidades que pueden variar entre el gris, el marrón y el ocre. Se desplaza con gran agilidad entre las rocas y utiliza su cola para mantener el equilibrio.
Aunque su hábitat natural se encuentra en zonas rocosas, puede descender a sectores de menor altura durante el invierno, cuando escasea el alimento o las temperaturas son muy bajas en las áreas más elevadas.
El chinchillón es herbívoro y se alimenta de pastos, arbustos, musgos, líquenes y frutos. Generalmente vive en grupos familiares y utiliza grietas y espacios entre las rocas como refugio.
Desde el área protegida también destacan la importancia de cuidar a estos animales cuando aparecen en zonas urbanizadas y evitar molestarlos, para permitir que puedan regresar por sus propios medios a su ambiente natural.