29 de Octubre de 2026
sociedad |

Escuela 713: medio siglo de historia entre aulas prestadas, recuerdos y emociones

En su 50.º aniversario, el profesor de Historia Jorge Oriola repasó los orígenes de la institución y Adriana Baigorria, exalumna del Magisterio, compartió recuerdos y el significado de la escuela en su vida.

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La Escuela N.º 713 de Esquel celebra sus 50 años recuperando una historia que comenzó sin edificio propio, con pocos estudiantes y con el objetivo de formar maestros para responder a las necesidades educativas de la provincia.

 

El profesor de Historia Jorge Oriola recordó que la institución surgió de un plan provincial de formación docente de cinco años, en una época en la que el Magisterio ya había pasado al nivel superior en el resto del país.

 

Durante sus primeros años, la escuela funcionó en distintos establecimientos de Esquel, entre ellos la Escuela 701, el edificio que actualmente ocupa la Escuela 200 y algunas aulas de la Escuela 24. Sus estudiantes también realizaban prácticas docentes en escuelas primarias de Esquel y Trevelin.

 

 

 

 

Los recuerdos de una generación

 

Adriana Baigorria, quien cursó el Magisterio entre 1978 y 1980, regresó a uno de los edificios donde había estudiado para participar de los festejos y descubrir una placa conmemorativa.

 

La emoción fue aún mayor porque decidió asistir vestida como en aquellos años: con guardapolvo blanco, mocasines y medias hasta las rodillas.

 

Entre sus recuerdos aparecen las largas jornadas escolares, las prácticas docentes y los viajes hasta la Escuela con Internado N.º 37, Trevelin  donde realizó su residencia. También recordó los inviernos de grandes nevadas, cuando debía caminar hasta clases junto a sus compañeros.

 

En aquella escuela sin calefacción, don Jorge Monsalve, el portero, los esperaba con una pava de agua caliente para que pudieran prepararse un té antes de comenzar la jornada.

 

Baigorria también recordó con cariño a Magdalena Lendich, su preceptora, y las travesuras propias de la adolescencia.

 

 

 

 

Una escuela que dejó huellas

 

 

Más allá de las anécdotas, Adriana destacó la formación recibida y el compromiso de los docentes, incluso durante los años del gobierno militar.

 

"Esta escuela me construyó como ser social comprometido, empático, solidario", expresó emocionada.

 

Para ella, volver a la 713 significa reencontrarse con una parte fundamental de su vida. "Uno vuelve siempre a los sitios donde fue feliz", señaló.

 

A 50 años de sus comienzos, cuando funcionaba en aulas prestadas y recorría distintos establecimientos de Esquel, la Escuela N.º 713 celebra su trayectoria con edificio propio y una comunidad educativa que continúa creciendo. Aquella institución que nació para formar maestros provinciales sigue hoy formando nuevas generaciones de estudiantes del nivel secundario, manteniendo viva una historia construida a lo largo de medio siglo.

 

 

 

L.C

 

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