Ana Martina Conte Grand tenía 32 años y había viajado a España junto a sus padres para compartir un momento muy especial con su familia. Sin embargo, el viaje terminó de la peor manera: murió en el choque de dos trenes de pasajeros ocurrido en Toledo. Su hermano mayor, Jeremías, también viajaba en una de las formaciones, sobrevivió al impacto y permanece internado.
La joven era oriunda de San Juan, licenciada en Podología por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y trabajaba junto a sus hermanos en un consultorio de su ciudad natal. Su muerte provocó numerosas muestras de dolor entre familiares, amigos y allegados.
Un viaje para conocer a su sobrino
El motivo del viaje tenía un significado especial para Ana Martina y sus padres. Habían llegado a España para reencontrarse con Jeremías y conocer al hijo de cuatro meses que había tenido junto a su pareja. Era una visita familiar esperada, que terminó atravesada por la tragedia.
Según los primeros reportes, Ana Martina viajaba en el coche 7 de uno de los trenes involucrados en la colisión. Su hermano también estaba a bordo y logró sobrevivir al impacto.
El accidente dejó decenas de personas fallecidas y más de un centenar de heridos. Jeremías fue trasladado a un hospital de Toledo, donde recibió atención médica por las lesiones sufridas. De acuerdo con la información difundida, presentaba fracturas en dos costillas, una lesión en la escápula derecha, una fisura en una vértebra cercana al cuello y cortes en distintas partes del cuerpo. Los últimos reportes indicaron que se encontraba estable y evolucionaba favorablemente, aunque debía continuar bajo observación.
Quién era Ana Martina Conte Grand
Ana Martina había cumplido 32 años el 25 de julio. Se había formado como podóloga en la UBA y ejercía su profesión en San Juan, donde compartía el trabajo con sus hermanos.
Tras conocerse su muerte, amigos y allegados comenzaron a despedirla en las redes sociales. Una de sus amigas publicó un mensaje en Facebook que reflejó el cariño que le tenía y el dolor por su partida. “¡Te amo con la vida Martina! Siempre fuiste luz, fuiste una persona maravillosa, mi amiga de mi alma”, escribió. También expresó su tristeza con una frase que acompañó la despedida: “Pero Dios tenía mejores planes para vos, que brilles para siempre”.
La muerte de Ana Martina convirtió un viaje pensado para celebrar el encuentro familiar en una pérdida inesperada. Mientras continúan las tareas de identificación de las víctimas y la investigación sobre las causas del choque ferroviario, sus seres queridos intentan asimilar una noticia que cambió sus vidas para siempre.
O.P.