Un hombre condenado por homicidio en Bariloche volvió a quedar en el centro de una causa judicial luego de que se detectara que había cortado la tobillera electrónica y retirado el rastreador GPS que debía controlar sus movimientos.
La situación fue informada durante una audiencia realizada este lunes ante el Tribunal de Impugnación. Allí, la Fiscalía comunicó que Diego Fernando Linconir había sido declarado en rebeldía el pasado 30 de octubre por la jueza de Ejecución Sandra Ragussa, luego de recibir un informe del sistema de monitoreo que alertaba sobre la interrupción del dispositivo.
Ante esta situación, se ordenó su captura. Los integrantes del Tribunal resolvieron suspender el tratamiento de los planteos que estaban pendientes hasta que el condenado se presente ante la Justicia y vuelva a quedar a disposición de la jueza de Ejecución.
La condena por homicidio y la libertad condicional
Linconir fue condenado en 2017 a diez años de prisión por el homicidio de Pablo Lucero, ocurrido en el interior de una vivienda del barrio 20 Viviendas de Bariloche.
En febrero de 2024 había accedido a la libertad condicional, bajo determinadas pautas de conducta y con la obligación de utilizar un dispositivo de monitoreo electrónico. Sin embargo, el beneficio fue revocado luego de que se le atribuyeran nuevos hechos delictivos y distintos incumplimientos durante el período en libertad.
Pocas semanas atrás, otro tribunal integrado por los jueces Pichetto, Campana y Martini había confirmado por unanimidad la decisión de dejar sin efecto la libertad condicional. Los magistrados consideraron que los nuevos delitos atribuidos y los antecedentes acumulados justificaban la revocación del beneficio.
Los hechos que llevaron a revocar el beneficio
Entre los episodios registrados durante ese período, el más reciente ocurrió el 11 de septiembre de 2026, cuando Linconir fue imputado por un hecho de hurto. A raíz de esa causa, el juez Juan Pablo Laurence le impuso prisión preventiva.
En aquella oportunidad, la Fiscalía sostuvo que la presunta comisión de un nuevo delito representaba un incumplimiento de las condiciones establecidas para mantener la libertad condicional y que, además, incrementaba el riesgo de fuga.
Ordenaron su captura tras cortar la tobillera
La nueva situación se conoció a partir de un informe del sistema de monitoreo que alertó que Linconir había cortado el dispositivo y retirado el rastreador GPS.
El tribunal que intervino en la audiencia estuvo integrado por los jueces Adrián Zimmermann, Rita Custet y Miguel Cardella. Por la defensa pública participaron Carolina Biglieri y Marcos Ciciarello, mientras que por la Fiscalía intervinieron Sofía Ocampo y Rosario Carballo.
Tras ser declarado en rebeldía, se dispuso su captura para que vuelva a quedar a disposición de la Justicia.