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17 de Julio de 2022
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Lelia Castro

Juan Cociolo: El pediatra que eligió la ruralidad y escribió un libro sobre historias de El Maitén

Juan Manuel Cociolo es médico pediatra, hace 36 años eligió El Maitén para radicarse y una vez jubilado, decidió relatar todo lo vivido en el Hospital Rural a través de escritos. 

Juan Manuel Cociolo, es Pediatra, hace 36 años y por casualidad, vio un aviso en donde solicitaban médicos en la localidad de El Maitén. Con más dudas que certezas, tomó el riesgo para vivir en el sitio que hoy se convirtió en su lugar en el mundo. 

 

 

Nacido y criado en Capital Federal, Juan Manuel vivía en el Conurbano Bonaerense cuando un buen día vio un cartel en la Unidad Sanitaria que expresaba: "Se necesita Médico Pediatra en El Maitén con un sueldo de 1800 australes", la oferta salarial rápidamente le llamó la atención ya que él "no ganaba ni la mitad de eso" con todos sus trabajos. 

 

 

El médico recordó que inicialmente tomó esa opción "como una fantasía. Lo hablé con mi novia y le gustó la idea. Mi familia y mis amigos coincidieron en que ese podía ser mi lugar, por eso me tomé una semana de vacaciones y me vine a conocer El Maitén". 

 

 

Cociolo aseguró que durante el viaje, lo primero que le llamó la atención era la distancia, "antes no se llegaba en un día, costaba muchísimo. No había asfalto, ni gas, las casas estaban solo calefaccionadas a leña". 

 

Y reconoció que: "Me regresé a Buenos Aires con muchas dudas, pero antes cuando estaba en la casa de la familia que me alojaba me tocó intervenir en un caso pediátrico. El niño al otro día mejoró y me dijeron que tenía que ir a trabajar allá". 

 

 

Luego de ese viaje, Juan Manuel habló con su esposa y posteriormente se casaron, "vinimos de luna de miel a El Maitén. Luego nos quedamos y fuimos teniendo nuestras cosas de a poquito, de eso pasaron 36 años". 

 

 

"Hoy mis dos hijos son médicos y trabajan en el nuevo Hospital de El Maitén. Estudiaron en Buenos Aires y eligieron regresar a esta ciudad que aman", afirmó. 

 

 

Asimismo, Juan Manuel manifestó que después de trabajar 30 años en el hospital "llegó la jubilación en donde empecé a pensar que era una pena que tantas historias se perdieran, entonces las recopilé". 

 

 

La intención era hacer un libro con historias contadas con humor, aunque se filtraron también algunas historias dramáticas, y decidió llamarlo "Relatos de un médico en la Patagonia, contados con humor".

 

 

Además por su don de dibujante "aproveché la oportunidad para dejar explícito algunas caricaturas sobre las cosas que no le gustan al médico de guardia. También tiene algunas poesías". 

 

 

Asimismo, Juan Manuel relató que es aficionado a la guitarra, "a cantar con amigos que es algo muy habitual acá en el pueblo. En alguna oportunidad tuvimos un trío y anduvimos bastante". 

 

 

Otro momento importante en la vida del pediatra tiene que ver con su paso por la política, cuando fue primer concejal en la gestión de Oscar Currilén y luego "asumió la Intendencia durante dos años mientras Currilén fue diputado. Se hicieron cosas muy importantes, pero no es mi vocación". 

 

 

El trabajo en la ruralidad

 

 

Al ser consultado por el trabajo en la ruralidad el pediatra aseguró que durante sus años de trabajo, "me avisaban en dónde se necesitaba ayuda y teníamos que asistir a los vecinos que así lo requerían". 

 

 

"Muchas veces tuvimos que ir a zonas en donde sólo podíamos acceder a caballo. Era joven y deportista, podía subir la montaña sin problema", recuerda. 

 

 

Además de su tarea como pediatra, "atendí más de 300 partos en El Maitén, hubo una ginecóloga con la que trabajábamos cuando llegué. Hoy hay muchas madres a quienes recibí como pediatra y me traen a sus hijos".

 

 

"Mis dos hijos que nacieron en el Hospital de El Maitén, los recibí yo. Los chicos crecieron en contacto con la naturaleza, tiene muchos amigos, les gusta el asado y son cantores", sostuvo Juan Manuel.

 

 

En tanto, una de las situaciones más difíciles que le tocó atravesar como médico rural fue el día en que lo llamó una jueza de Esquel y "me contó que una había nacido una niña y en el parto murió la mamá. La abuela estaba en muy malas condiciones, era mayor". 

 

 

"La mujer y la niña se trasladaron al El Maitén, donde se le asignó un terreno y se comenzó a construir una casa. Llegó un chico de 12 años que estuvo colaborando todos los días hasta terminar la casa", indicó.

 

"La gente de El Maitén es muy solidaria y siempre se brindan cuando hace falta", destacó el médico.

 

 

Por último, reconoció que si pudiera volver a vivir la vida, "elegiría otra vez a El Maitén como mi lugar en el mundo porque estoy muy feliz de vivir acá". 

 

 

 

 

 

 

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