Una joven de Río Gallegos decidió hacer público uno de los capítulos más dolorosos de su vida: el abuso sexual que sufrió durante su infancia por parte de quien entonces era su padrastro. El testimonio, difundido a través de sus redes sociales, expone años de silencio, miedo y profundas heridas emocionales, pero también un mensaje claro sobre la importancia de hablar y denunciar.
"Desde muy chica fui abusada por quien en ese momento era mi padrastro. Me robó la infancia y dejó heridas que todavía estoy sanando", escribió Ayelén al comenzar un extenso relato en el que explicó por qué durante tantos años no pudo contar lo que le había ocurrido. El hecho de que el agresor fuera el padre de sus hermanos menores fue, según expresó, una de las cargas más difíciles de soportar.
En su testimonio, Ayelén relató el impacto devastador que el abuso tuvo en su salud emocional. "Callé por miedo, vergüenza y dolor", expresó, y confesó uno de los pasajes más duros de su historia: "En varias ocasiones quise quitarme la vida. El dolor era tan grande que no veía salida".
El relato deja en evidencia las consecuencias profundas y duraderas de la violencia sexual en la infancia, una realidad que muchas veces permanece invisibilizada. "Ese peso fue demasiado para una nena y, con los años, se transformó en una carga que me rompió por dentro", escribió.
La joven remarcó que no pudo atravesar el proceso sola y destacó el rol fundamental de su entorno cercano. En especial, agradeció a su marido, a quien definió como su principal sostén emocional. "Cuando yo quería rendirme, él me sostuvo y me dio la fuerza que yo no tenía para animarme a denunciar", señaló.
La denuncia fue realizada en septiembre de 2023 junto a su esposo y sus hijas, y contó desde el inicio con el acompañamiento legal del estudio jurídico Bertorello-Arel, que representa a la víctima en la causa. Ayelén destacó el compromiso, el respeto y la humanidad con la que fue acompañada durante cada etapa del proceso judicial.
Tras un año de investigación, la Justicia de Santa Cruz procesó al acusado por los delitos denunciados. Sin embargo, cuando debía cumplir con las medidas judiciales impuestas, el hombre se fugó de la provincia, lo que derivó en la activación de un pedido de captura internacional.
El acusado fue finalmente detenido en la ciudad de Punta Arenas, Chile, en el marco de un operativo coordinado entre fuerzas de seguridad argentinas y chilenas, a partir de una Notificación Roja de Interpol. La investigación fue llevada adelante por la Oficina Central Nacional de Interpol, con personal especializado en delitos sexuales.
Actualmente, el hombre se encuentra con prisión preventiva y a la espera del avance del proceso judicial que podría derivar en su extradición a la Argentina para enfrentar la causa por los hechos ocurridos en Río Gallegos.
En el cierre de su mensaje, Ayelén dejó un mensaje contundente dirigido tanto a otras víctimas como a la sociedad. "Nada borra lo vivido ni devuelve el tiempo perdido, pero esto demuestra algo fundamental: hablar sirve y denunciar sirve", escribió.
También llamó a escuchar y creer a quienes se animan a contar situaciones de abuso. "Hoy fui yo. Mañana puede ser tu hija, tu hermana o tu sobrina. Escuchemos. Creámosles. Cuidemos a nuestros niños", expresó, y concluyó con un pedido claro: "Hoy solo pido justicia. Por mí. Y por todas".
Fuente: Nuevo Día