Durante la noche del 24 de marzo, un incendio de gran intensidad se desató en la intersección de las rutas nacional 40 y 259, movilizando un complejo operativo de emergencia en la zona del Boquete Nahuelpán. Pablo Ruminahuel, integrante del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Esquel, relató que al llegar al lugar se constató un incendio de gran intensidad debido al fuerte viento que había en el lugar. Las ráfagas extremas complicaron las tareas iniciales, procediendo a solicitar refuerzos de más dotaciones y de la ciudad de Trevelin para contener las llamas que avanzaban velozmente.
El trabajo de los brigadistas se extendió hasta la madrugada y estuvo centrado en evitar que el fuego alcanzara sectores críticos. Ruminahuel explicó que en principio el trabajo se enfocó en cortar la propagación debido a la gran intensidad del viento, en la cual amenazaba un tendido eléctrico. Esta situación de peligro inminente requirió la intervención de la cooperativa eléctrica para interrumpir el suministro, un accionar que, según el bombero, les facilitó trabajar con más tranquilidad para proteger la integridad del personal y de los vecinos de la zona.
Respecto al origen del siniestro, los peritajes preliminares apuntan a un sector específico de la ruta. El bombero confirmó que hay indicios claros que se pueden determinar que el incendio se originó en ese lugar, haciendo referencia a las cercanías del santuario del Gauchito Gil. A pesar de la magnitud del evento, que afectó aproximadamente 3 o 4 hectáreas y un pinar, las maniobras tácticas permitieron que no se registraran daños en viviendas, ya que se tuvo que trabajar en la cabeza para que no tenga ninguna otra amenaza la población de Nahuelpán.
E.B.W.