RED43 patagonia
01 de Abril de 2026
patagonia |

De qué se trata el proyecto “Torta Frita” que concejales aprobaron y generó polémica

Son los ediles de Ushuaia. Y forma parte de la vigilia del 2 de Abril para recordar el desembarco en Malvinas. Fue votado por todos los integrantes del cuerpo. 

Escuchar esta nota

En una decisión que volvió a poner en discusión las prioridades de la política local, el Concejo Deliberante de Ushuaia aprobó por unanimidad el denominado “Proyecto Torta Frita”, una iniciativa impulsada por el bloque del PJ que declara de interés la elaboración y reparto de este producto tradicional durante la Vigilia del 2 de Abril.

 

El proyecto, que lleva las firmas de Gabriel De La Vega, Vanina Ojeda, Laura Ávila y Nicolás Pelloli, fue acompañado sin objeciones por el resto de los concejales, en una votación que expuso no solo consenso, sino también la falta de debate dentro del cuerpo legislativo.

 

La medida se da en un contexto particularmente sensible, con una ciudad atravesada por reclamos constantes vinculados a la falta de servicios, problemas de infraestructura, inseguridad y una situación económica cada vez más compleja. En ese escenario, la decisión de avanzar con una declaración simbólica genera fuertes cuestionamientos sobre el rumbo de la agenda política.

 

Si bien nadie pone en discusión el valor cultural de la Vigilia ni el significado de las tortas fritas como parte de esa tradición, el foco de las críticas apunta a la desconexión entre las necesidades urgentes de los vecinos y las iniciativas que efectivamente impulsa el Concejo.

 

La declaración aprobada no tiene impacto concreto en la resolución de los problemas que enfrenta la ciudad. No implica mejoras en servicios, ni respuestas a los reclamos, ni medidas que atiendan la crisis. Sin embargo, fue tratada y aprobada con rapidez, sin objeciones ni planteos críticos.

 

En paralelo, crece el malestar por la percepción de una dirigencia más enfocada en la exposición pública y en la generación de contenido para redes sociales que en el desarrollo de políticas concretas. La imagen de concejales recorriendo la ciudad como promotores turísticos contrasta con la escasa producción de proyectos que apunten a resolver los problemas de fondo.

 

La unanimidad con la que se aprobó el “Proyecto Torta Frita” lejos de fortalecer al cuerpo deliberativo deja al descubierto una dinámica preocupante: la facilidad para avanzar en iniciativas menores frente a la dificultad para abordar temas estructurales.

 

En una ciudad que demanda respuestas urgentes, la política parece encontrar consenso en lo simbólico, mientras lo importante continúa relegado. El mensaje que queda es claro y genera incomodidad: cuando hay que definir prioridades, el Concejo Deliberante sigue sin estar alineado con las necesidades reales de la comunidad.

 

Texto y fotos: Crónicas Fueguinas.

 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error