Este viernes, en una conferencia de prensa conjunta, el vocero presidencial, Manuel Adorni, y el ministro de Desregulación y Modernización, Federico Sturzenegger, anunciaron una medida que marca un cambio en la administración pública argentina. El Gobierno firmó una resolución que prohíbe la ocupación de cargos estatales por familiares y cónyuges de empleados fallecidos, eliminando así los llamados "cargos hereditarios".
Adorni subrayó que esta disposición, que había sido desterrada durante la gestión de Mauricio Macri y reinstaurada por Alberto Fernández, busca poner fin a prácticas que favorecían a determinados grupos. "El delirio que se está sepultando hoy es parte de la misma lógica que reinaba en la Argentina hasta el 10 de diciembre", afirmó el vocero presidencial.
Con esta resolución, se establece que, a partir de ahora, los puestos en la administración pública se asignarán en función del mérito y el esfuerzo individual. "En esta Argentina, nadie tiene sangre azul", remarcó Adorni.
Según un comunicado de la cartera de Sturzenegger, esta acción busca profundizar la modernización de la administración pública y fomentar un entorno laboral más justo.
O.P