En las costas de la provincia de Chubut se ubica la única agrupación continental y de latitud templada del elefante marino del sur. Aquí, en la temporada reproductiva de 2023, sucedió un evento catastrófico: el virus de la influenza aviar de alta patogenicidad mató al al 97% (unos 17.000 individuos) y a un número incierto de adultos reproductores.
Como en años anteriores, y desde hace décadas, se realizó un censo en la semana pico de la temporada reproductiva, esta vez con el fin de evaluar el impacto de la epidemia en la población de Península Valdés.
El equipo de trabajo estuvo conformado por veinte censistas de distintas instituciones: WCS Argentina, CESIMAR-CONICET, Universidad San Juan Bosco, Universidad de California-Davis, Fundación Vida Silvestre Argentina, Dirección de Conservación de la Municipalidad de Puerto Madryn, guardafaunas del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas de la Provincia de Chubut y guardaparques de la Administración de Parques Nacionales.
Los elefantes marinos del sur son una de las especies icónicas del paisaje costero de Península Valdés y áreas adyacentes, distribuyéndose a lo largo de 300 km de costa. Esta agrupación ha mantenido una leve tasa de crecimiento durante las últimas décadas, habiéndose registrado para 2022 un total de 18.000 crías nacidas. Sin embargo, el episodio de mortalidad masiva de 2023 registrado por expertos de WCS Argentina, UC-Davis y la Universidad Nacional del Centro de Buenos Aires, y publicado el 11 de noviembre en Nature Communications, marcó un cambio notable para la población.
“Fue un episodio sin precedentes que arrasó con una población saludable y décadas de esfuerzos de conservación. Se trató del primer registro mundial de mortalidad masiva de la especie por influenza aviar”, señala Valeria Falabella, directora de Conservación Costero Marina de WCS Argentina. La organización trabaja en Argentina desde hace 60 años y realiza investigaciones de monitoreo de elefantes marinos desde 1980.
Para evaluar las consecuencias, desde agosto del corriente año, un equipo reducido de científicos registró semanalmente el desarrollo de la temporada reproductiva en sectores acotados de Península Valdés. En la primera semana de octubre, junto a más expertos y colaboradores, caminaron las costas y sobrevolaron con drones, a los fines de obtener un recuento completo de la colonia de península y áreas adyacentes. Los resultados preliminares son contundentes: el número total de individuos presentes en las costas disminuyó entre un 16 % y un 66% según el sector analizado. Específicamente, el número de hembras adultas se redujo entre un 30 % y casi un 70%. Y con respecto al recuento de 2022, la cantidad de crías destetadas mostró una reducción del 82%.
El número de crías nacidas en 2024 no ha sido calculado aun, se deben procesar centenares de fotografías tomadas con drones para las áreas donde no fue posible acceder por tierra. Sin embargo, los resultados preliminares evidencian que el brote de influenza aviar de 2023 impactó con fuerza sobre una población hasta entonces saludable. “Se requerirán décadas de temporadas reproductivas y de muda en tierra sin disturbios, así como etapas pelágicas con abundancia de alimento, para que la población pueda recuperarse y volver a los valores previos al 2023”, dice el informe..