Verónica, madre de las menores, relató el calvario de su familia tras la denuncia de abuso contra su suegro y abuelo de las nenas abusadas, quien falleció antes de enfrentar el juicio. La madre de las víctimas expresó su frustración ante la demora de la justicia y la revictimización que sufrieron sus hijas durante los seis años de espera. Además, destacó la falta de apoyo psicológico del Estado y el abandono por parte de la familia del agresor. El hecho ocurrió en Río Grande, Tierra del Fuego
En ese marco, Verónica, madre de dos víctimas de abuso, denunció "tengo sentimientos encontrados, impotencia, más que nada. Han pasado tantos años, ¿qué esperaban para el juicio?". Con indignación, recordó que la denuncia se realizó hace seis años y, a pesar de que las pruebas confirmaban los hechos, la justicia se demoró.
"Yo siempre estaba apurando, preguntando cada tres meses, porque quería verle la cara en el juicio", declaró. Sin embargo, las demoras se prolongaron y, recientemente, el acusado falleció sin enfrentar su condena.
"Hace un mes fui al hospital y pregunté qué pasaría si moría. Me dijeron que el juicio iba a ser a fin de año o principios de marzo, pero yo sabía que no iba a llegar", manifestó Verónica con imucha frustración. Al profundizar sobre el impacto emocional, confesó "es una burla para nosotros los padres porque sabemos lo que sufren nuestros hijos".
En este punto, explicó que la demora generó daños psicológicos en sus hijas, quienes tuvieron que asistir a entrevistas en la justicia donde revivieron el trauma "mi hija quería una psicóloga mujer, pero siempre le cambiaban de profesional y terminó abandonando el tratamiento", lamentó.
En cuanto al apoyo familiar, reveló que fue nulo "su abuela nunca preguntó por ellas, sus tías nunca se interesaron, me dejaron sola en esta lucha". A pesar de ello, encontró contención en agrupaciones como Maby de Pañuelos Amarillos "ella me acompañó en todo momento y se lo agradezco", destacó.
Por último, al ser consultada sobre el apoyo psicológico que recibió, admitió que no. "Me ocupé de mis hijas, ellas eran la prioridad. Pero ahora sí, voy a preocuparme por mi salud también" y mencionó que la causa sigue abierta "hoy me dieron buenas noticias, pero no puedo decir nada aún. Voy a seguir peleando hasta que se haga justicia" y dijo que “yo se bien que su mujer sabía lo que pasaba y debe ser juzgada”.