Con la reciente inauguración de la Plazoleta Boer, la ciudad de Esquel suma un nuevo espacio público diseñado para el encuentro comunitario y la revalorización del entorno. El acto contó con la presencia de destacadas autoridades locales, incluyendo al Intendente Matías Taccetta, la **subsecretaria de Turismo de Esquel, Florencia Andolfati, y el subsecretario de Cultura, Enrique Castro. Juan Carlos Fonseca, director de Obras Públicas Municipal, y Carolina Lemir, directora de Espacios Verdes, brindaron detalles sobre la concepción y ejecución de este proyecto.
Fonseca explicó que la idea de la plaza surgió de una propuesta de Silvina, con el objetivo de crear un lugar que pudiera representar a las diversas comunidades de la ciudad. Inicialmente, el área presentaba un gran desafío por su densa vegetación, lo que dificultaba visualizar el diseño final, desarrollado en colaboración con el departamento de Espacios Verdes.
Por su parte, Carolina Lemir destacó que el predio tenía problemas de niveles de suelo y abundante retama, lo que afectaba la visibilidad y la seguridad vial. La nueva plazoleta, aunque aún no cuenta con sistema de riego, tendrá en verano un tanque con riego por goteo, lo que explica la escala de la zona de plantación.
En cuanto a la vegetación, se han incorporado dos especies nativas de Sudáfrica: Kniphofia (Tritomas o Phosphoritos) y Agapanthus, junto a plantas nativas locales como "botón de oro", "senecio verde", "coirones" y "onoteras". También se sumó lavanda para aportar color. Toda la vegetación es xerófita, es decir, resistente a la escasez de agua. Para protegerlas de las heladas y retener la humedad, se utilizaron chips de madera provenientes de podas.
La plazoleta cuenta además con dos luminarias solares y dos bancos, todos fabricados por personal de Espacios Verdes y Obras Públicas. Lemir invitó a la comunidad a visitar y disfrutar de este nuevo espacio que conjuga memoria, naturaleza y diseño.
La huella de los Boers en la Patagonia
La inauguración de esta plazoleta no solo celebra un nuevo espacio público, sino que también rinde homenaje a la llegada del primer contingente Boer a la Patagonia hace 123 años. Los Boers, descendientes principalmente de colonos neerlandeses que se asentaron en Sudáfrica, migraron a esta región a principios del siglo XX, principalmente tras la Segunda Guerra Anglo-Bóer. Buscaban establecerse en un nuevo territorio donde pudieran preservar su cultura y estilo de vida, dejando una profunda huella en la historia y la diversidad cultural de la Patagonia argentina.
F.P