El escenario en el Parque Nacional Los Alerces ha alcanzado niveles de complejidad alarmantes. Ariel Amthauer, Director de Lucha contra Incendios Forestales y Emergencias (DLIFE), brindó detalles técnicos sobre el comportamiento actual del fuego, destacando la aparición de columnas convectivas y la liberación de una enorme cantidad de energía que dificulta el trabajo directo de las cuadrillas.
"Lo que estamos observando es el inicio del comportamiento extremo en este sector", explicó el funcionario. El foco, que se percibe como una imponente pared de humo detrás de la seccional Punta Mato, genera llamas que duplican la altura de los cipreses de 10 metros. Según Amthauer, en estas condiciones las posibilidades de trabajo en tierra disminuyen drásticamente: "El fuego va mucho más rápido que nosotros".
Tecnología para la seguridad: El uso de drones
Ante la imposibilidad de mantener personal en sectores de riesgo extremo, el uso de drones se ha vuelto vital. Estos dispositivos permiten identificar la "corrida" del fuego y buscar oportunidades de trabajo para maquinaria vial.
"El dron es una herramienta básica. Una vez que ingresa el personal, nosotros perdemos visibilidad de nuestra gente y ellos pierden la visión general del incendio", detalló. Además del equipo de Parques, el Ejército Argentino colabora con un binomio de drones para el monitoreo constante, garantizando un marco de seguridad para los brigadistas en los sectores donde sí se puede operar.
El factor ambiental: Sequía y "vida propia"
Amthauer se refirió al impresionante "bramido" de las llamas, señalando que el fuego parece tener vida propia al consumir oxígeno y combustible. Este proceso se ve potenciado por un factor crítico: el déficit de precipitaciones en Chubut, que ronda el 50%.
"El contenido de humedad del bosque es bajo. Tenemos poca humedad, viento y calor; son condiciones propicias para estos comportamientos", advirtió.
Mitos y situación de acampantes
El director también aprovechó para desmentir rumores vecinales sobre el avión hidrante llegado desde Santiago del Estero, aclarando que la descarga de agua no genera oxígeno para el fuego, sino una corriente de aire fresca necesaria para la extinción. "Si no, no se utilizaría un avión hidrante", sentenció.
Finalmente, ratificó que no hay personas en peligro en las zonas afectadas: el área desde el camping Quebrada del León hasta la Portada Norte se encuentra totalmente evacuada y sin gente, mientras que la Villa Futalaufquen y la zona sur del Parque permanecen habilitadas para el uso público.
F.P