En el marco de la crítica situación que atraviesa la cordillera chubutense, el Gobierno del Chubut ha consolidado un esquema de asistencia sanitaria integral. La subsecretaria de Salud Pública, Anabel Pena, recorrió las localidades afectadas para
supervisar el operativo que articula el trabajo de los Hospitales Rurales, puestos sanitarios y unidades móviles en el corazón de la emergencia.
Un sistema trabajando en red
La funcionaria provincial fue contundente al explicar la dinámica del operativo: “Conformamos una red sanitaria de atención y se continúa trabajando de forma articulada entre todos los hospitales de la zona para dar cobertura”. Según detalló Pena, el sistema opera de manera solidaria, donde los nosocomios de la Comarca se brindan soporte mutuo para responder a las exigencias del combate del fuego.
En este sentido, la subsecretaria subrayó que esta red de atención da respuestas directas a los requerimientos de los organismos que intervienen en la contingencia: “Hay todo un sistema de salud atendiendo los requerimientos que tienen los organismos como los Brigadistas, Defensa Civil, Bomberos, los diferentes Ministerios y Municipios”.
El factor humano: 120 agentes al frente
Uno de los puntos más destacados por Pena fue la vocación de servicio del personal. Hasta el momento, unas 120 personas del área de salud participan activamente de la cobertura. “La labor de los hospitales rurales de esa zona fue y es muy importante”, valoró la funcionaria, quien también mencionó la llegada de enfermeros de Gobernador Costa y Tecka.
Pena hizo especial hincapié en el compromiso de los agentes locales: “Había agentes que se encontraban de licencia y se acercaron a ofrecer colaboración para asistir a brigadistas, voluntarios y a las familias afectadas. Eso lo agradecemos y valoramos mucho”. Al respecto, reafirmó que los trabajadores de la salud “siempre están disponibles para ayudar y para cuidar a las personas”.
Prioridad absoluta: Asistencia y Salud Mental
Para la subsecretaria, los objetivos del despliegue son claros. “La prioridad es atender a la gente, salvar las vidas, acompañar a las familias damnificadas, y también brindar asistencia a las personas que ya tenían enfermedades previas”, aseveró, detallando que esta labor se realiza de manera simultánea en cada foco ígneo desatado.
Finalmente, Anabel Pena se refirió a la importancia del acompañamiento psicológico ante el agotamiento y la carga emocional de la catástrofe. Informó que los hospitales cuentan con dispositivos de Salud Mental para brigadistas y familias damnificadas, los cuales “ofrecen espacios de escucha, acompañamiento psicológico y orientación profesional, de manera confidencial y gratuita”. La funcionaria instó a quienes necesiten este soporte a acercarse a los hospitales locales para recibir asesoramiento inmediato.