El pasado jueves por la tarde, un bebé de 15 meses fue asesinado a balazos en la ciudad de Rosario. El episodio se generó tras una discusión que comenzó en una barbería y terminó con cuatro detenidos, el secuestro de un auto, celulares, un arma y cocaína.
Este lunes, los acusados quedaron en prisión preventiva por resolución del juez Juan Gasparini y declararon ante la fiscal Agustina Eiris que investiga en el caso. El acusado de efectuar el disparo que terminó con la vida del bebé Gian Mastrocola fue identificado como Kevin Portillo, de 25 años.
Fuentes policiales revelaron que Gian recibió un disparo en el pecho mientras su padre lo sostenía en brazos dentro de una barbería. El ataque formó parte de una balacera contra el local que, según la investigación, se habría originado tras una discusión previa entre adultos.
Portillo admitió haber disparado el revólver calibre .38 que terminó con la vida del pequeño. Sin embargo, intentó argumentar el accionar. "Nunca vi que estaba el bebé en la barbería", declaró según informó el medio local Rosario3.
El hecho ocurrió cerca de las 19 horas en una casa de calle Melincué al 6100, cuando uno de los involucrados en la pelea regresó armado y disparó contra el lugar, provocando la muerte del nene, hijo del dueño del local.
En otro pasaje de su declaración, el acusado sostuvo que de haberlo visto "nunca hubiera hecho eso" porque tiene "sobrinos menores de edad".
Portillo fue atrapado por los vecinos luego de caer de la moto 110 en la que intentaba escapar una vez que terminó la balacera. Cuando la policía llegó al lugar, el acusado terminó detenido y le secuestraron la pistola.
Según la reconstrucción expuesta por la fiscal Agustina Eiris, el conflicto se originó cuando Alan Nahuel Vallejos (21) -otro de los detenidos- mantuvo una discusión dentro de la barbería con un conocido del propietario del local.
Desde el interior del comercio alguien arrojó una botella que rompió la luneta del vehículo. Tras el incidente, el conductor respondió con una advertencia: “Ahora volvemos”, según consignaron medios locales.
Minutos más tarde, uno de los involucrados regresó acompañado por otras personas. Un hombre descendió de una moto y efectuó varios disparos contra la casa donde funcionaba la barbería.
Uno de los proyectiles impactó en el hombro y en el pecho del bebé, identificado como Gian, de 15 meses, que se encontraba en el lugar. El pequeño fue trasladado de urgencia al hospital Roque Sáenz Peña, pero llegó sin vida. La fiscal Agustina Eiris imputó a ambos por homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego.
En el caso de Vallejos, además se sumaron los cargos de tenencia ilegítima de arma de fuego y tenencia de droga con fines de comercialización, ya que la Policía secuestró 306 gramos de cocaína en el procedimiento. El juez Gasparini cuestionó el "desprecio por la vida" de los imputados y consideró que existen elementos para analizar el homicidio como un hecho premeditado.