El punto de abastecimiento de agua natural conocido como "La vertiente", ubicado en el camino al Centro de Actividades de Montaña La Hoya, atraviesa una situación de compleja. En las últimas dos semanas, la disminución del caudal ha preocupado a los vecinos que se acercan en búsqueda del recurso hídrico.
Luis, un vecino de Esquel que se encontraba en el lugar para cargar sus recipientes, describió con la situación actual del lugar. “Mirá, la verdad que es una lágrima lo que sale, pero bueno, viene así ya hace una semana o dos semanas”, explicó. Ante la incertidumbre por la falta de presión, los mismos usuarios intentaron buscar una explicación técnica en el lugar: “Pensamos que estaba congelado, caminamos un rato buscando la manguera para ver si no estaba zafada o salida de algún lado, pero no”, detalló.
Esta situación obliga a los ciudadanos a una logística que requiere de previsión y paciencia.. “Es cuestión de paciencia y sin nervios. Hay que venir con equipo de mate, unos sanguchitos, porque da para rato. Nosotros venimos una vez a la semana y sabemos llevar unos 30 litros, pero la verdad, últimamente ya no rinde mucho tampoco”, relató el vecino.
La concurrencia al sector no disminuye a pesar de las dificultades. Según Luis, el punto de carga presenta actividad constante, incluso en horarios nocturnos. “Prácticamente te diría que es todo el día; hemos venido 12 de la noche, 2 y media de la noche y sabe estar lleno de gente también”, señaló, añadiendo que la demora se intensifica cuando asisten vehículos de mayor porte: “Por ahí viene el camión del Ejército y es donde más demoramos todos en cargar”.
Al ser consultado sobre por qué se mantiene la elección de seguir yendo al punto de abastecimiento a pesar de las demoras, Luis vinculó la situación directamente con el contexto económico actual. “Yo creo que a todos les está afectando los valores y los costos de los bidones de agua de las empresas que dan acá. No sé, creo que va todo por un tema de bolsillo”, afirmó.
Respecto a la potabilidad y el tratamiento del agua de montaña, el vecino compartió los recaudos que se transmiten entre los propios usuarios para garantizar la seguridad sanitaria. “Según lo que escuché el agua es potable, que se puede consumir pero no resguardarla por mucho tiempo. Y si hay que resguardarla, lleva algo de 5 o 10 gotitas de lavandina por litro, es lo que escuché”, concluyó.
M.G