Hoy 31 de mayo se conmemora el Día Mundial Sin Tabaco, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud para concientizar sobre los efectos letales del consumo de cigarrillos y la exposición al humo ajeno. En el contexto local, la neumonóloga de Esquel, Laura Cristaldo, remarcó la importancia de abordar esta problemática de manera integral y entender que el tabaquismo es una adicción que requiere acompañamiento profesional.
La especialista señaló que el humo del tabaco contiene miles de sustancias tóxicas que afectan directamente al sistema respiratorio y cardiovascular, siendo la principal causa prevenible de muerte en el mundo. Según explicó, la decisión de dejar de fumar aporta beneficios casi inmediatos para el organismo, mejorando la oxigenación, la presión arterial y reduciendo drásticamente el riesgo de padecer enfermedades crónicas con el paso del tiempo.
El consumo de tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas en todo el mundo, una cifra que puede aumentar hasta más de 8 millones de fallecimientos por año para el 2030 si no se multiplican las medidas para contrarrestarlo.
El tabaco es perjudicial para todos: causa enfermedades, muertes, empobrece a las familias y debilita las economías nacionales, por el aumento del gasto sanitario.
Cristaldo destacó que el proceso no es sencillo debido a la dependencia física y psicológica que genera la nicotina, pero aseguró que con la estrategia adecuada es totalmente viable. "Dejar de fumar es posible", enfatizó la médica esquelense, quien además sugirió establecer un día específico para abandonar el cigarrillo, identificar los desencadenantes cotidianos que impulsan a fumar y buscar redes de apoyo familiar o terapéutico.
La profesional concluyó que la consulta médica temprana y el acceso a tratamientos específicos multiplican las posibilidades de éxito, transformando el Día Mundial Sin Tabaco en una oportunidad concreta para iniciar un cambio definitivo en la calidad de vida.
EBW