El invierno volvió a mostrar su cara más dura en Laguna La Zeta, que amaneció con sectores congelados tras varios días consecutivos de temperaturas bajo cero que golpean a toda la región cordillerana.
En Esquel, las heladas se vienen intensificando y están generando postales típicamente invernales: superficies de agua congeladas, escarcha persistente y un paisaje que cambia por completo con cada nuevo día.
El fenómeno forma parte de la ola polar que atraviesa la Patagonia, con mínimas extremas que se sostienen durante la madrugada y la mañana, favoreciendo la formación de hielo en lagunas, lagos y espejos de agua.
La imagen de La Zeta congelada se suma a las escenas que cada invierno atraen la atención de vecinos y visitantes, en una región donde el frío no solo marca el clima, sino también el ritmo de la vida cotidiana.
R.G