Este miércoles por la tarde, la División Policial de Investigaciones de Esquel realizó un allanamiento en la calle Sáenz Peña al 400 por una denuncia sobre presunta estafa.
Resulta que un hombre denunció en la Comisaría Seccional Primera que llevó a arreglar un motor a un taller, siendo el presupuesto inicial de 80 mil pesos, de los cuales hizo entrega de la mitad: 40 mil. Sin embargo, el taller cerró y el propietario nunca más apareció.
En ese marco, la Sección Estafas de la DPI hizo la diligencia en un inmueble cerrado con candado y secuestraron una tapa de cilindros, un cigüeñal y un brazo de biela con pistón.
De esta manera, se recuperaron elementos del motor, pero no el dinero. Ya que el estafador se fue de la ciudad. La diligencia fue autorizada por el juez penal Dr. Jorge Criado.